Es sabido, ningún desafío es suficientemente difícil para intimidar al máximo bailarín argentino, Julio Bocca. Si pudo ganar un concurso internacional a los 18 años casi sin recursos, si se transformó en primera figura del American Ballet Theatre antes de los 20 años, si llevó la danza a la tapa de Playboy, a una cancha de fútbol y al hipódromo, entonces el nuevo reto que compartió esta tarde no puede ser imposible. Según anunció, quiere alcanzar el millón de seguidores en la cuenta de Instagram de la compañía del Teatro Colón @balletteatrocolon que dirige en un par de semanas. A cambio, él tiene un regalo.
Bocca no usa redes sociales. Apenas tiene un perfil de LinkedIn casi contra su voluntad y a través del cual mantiene vínculos profesionales. Por eso, grabó un reel desde la cuenta del Ballet Estable para proponer un pacto: si alcanzan el millón de seguidores, él garantiza que la megaestrella argentina Marianela Núñez regrese este año al país para protagonizar el programa Onegin, programado para las primeras semanas de octubre.
«Me identifica»
Es tarde en Reino Unido, pero Núñez está emocionada con la idea. «Tatiana, la protagonista de Onegin, es el rol que más me identifica«, dice a Clarín. Y se entusiasma con la campaña que puede traerla de regreso a casa.
El ballet Onegin, con coreografía de John Cranko basada en la novela de Alexander Pushkin y música original de Piotr I. Chaikovski, se presentará en el Teatro Colón del 3 al 14 de octubre. Serán diez funciones para contar el desencuentro amoroso entre la joven y soñadora Tatiana y el caballero Eugene Onegin. Ella es una chica de la aristocracia rural y él un hombre de mundo. Poco los une salvo ese amor amor construido de prejuicios e impedimentos. La última escena del ballet es desgarradora y Marianela Núñez la habita e interpreta con el alma. Imposible no conmoverse.
Este viernes y en apenas unas pocas de horas, la compañía del Colón ya sumó cinco mil nuevos seguidores. El mensaje se volvió viral entre los balletómanos del país en cuestión de minutos y ahora son decenas de personas las que convocan a amigos y familiares para que hagan clic.
El desafío es grande. De hecho, el American Ballet Theatre, en el que Bocca construyó su destacada carrera internacional, suma 882 mil seguidores; la Opera de Paris, 657 mil; y el Bolshoi que lo consagró, no llega a los 400 mil. Eso sí, el Royal Ballet, precisamente la compañía en la que brilla Nela, suma en Instagram 1,4 millones. Habrá que recordar el “prefiero creer” del mundial de fútbol de 2022.
«Lo que más quiero es estar conectada con ese público que me robó el corazón», agrega Nela desde Londres y suma tres corazones formando la bandera argentina.
Su estadía de este año en Buenos Aires le permitió no solo protagonizar dos funciones de Don Quijote ante un Colón atiborrado de un público enloquecido ante su talento y genialidad. Además, dio una charla en la Escuela Municipal de Danzas de San Martín, su barrio, para alumnas y vecinos que la admiran con fervor.
Nela es inspiradora para miles de personas en todo el mundo. Después de cada presentación en el Teatro Colón, saludó a cientos de personas que la esperaron sobre la calle Cerrito, en la salida de artistas del teatro.
La primera noche, el 31 de julio, saludó a sus fans subida sobre una mesa, ante la fascinación de su bailarín cubano Patricio Revé, impactado por la Nelamanía. Para su segunda presentación, el 3 de agosto, firmó programas y se sacó fotos durante más de una hora.
Además, se sumó a la celebración del centenario de la compañía el 7 de agosto en una gala histórica en la que bailó un fragmento de La Bella durmiente especialmente emotivo que compartió con antiguos bailarines del Colón.
¿Por qué todos quieren a Nela?
Nacida en el municipio de San Martín, Nela comenzó a tomar clases de danza en su barrio con la maestra Adriana Storca, que rápidamente detectó su talento.
De ahí, pasó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, donde se formó hasta los 15 años. Su dominio técnico siempre fue notable y hay varios videos de Nela a los 12 años, Nela a los 15, que muestran a una bailarina prematuramente profesional.
A los 15 años, se presentó a una audición ante la compañía de sus sueños y el Royal Ballet de Londres no la dejó escapar. Desde entonces, su carrera fue una construcción sólida, profunda, cuidadosa y, sobre todo, virtuosa. No por nada le dicen en todo el mundo The Queen aunque a ella la emocione más que la comparen con Leo Messi, de quien se ha manifestado fan.
Una vez al año, Nela regresa a la Argentina. Y desde hace dos o tres, su figura crece, su nombre se vuelve más y más conocido y su público ya alcanza a personas ajenas al mundo de la danza.
Esa barrera la conoce bien Julio Bocca. Él fue capaz de derribar mitos y temores y acercó el ballet a personas que nunca antes se habían interesado por esa disciplina. Nela parece avanzar por esa senda y, en un círculo mágico, es Bocca quien ahora anuda esos dos universos.
Él sabe cómo hacerlo y ningún desafío lo amedrenta. ¿Bailará Marianela Núñez alguna vez en la avenida 9 de Julio? De momento, Julio Bocca busca un millón de seguidores en @balletteatrocolon y tiene una estrella para retribuirles el interés.