En medio de una creciente tensión política y de una fuerte volatilidad financiera, el Gobierno vendió dólares que el Tesoro tenía depositados en su cuenta en el Banco Central (BCRA) y despertó preocupación entre los actores del mercado.
Los movimientos fueron detectados por analistas que siguen a diario las cuentas de la entidad monetaria y confirmados a LA NACION por el Ministerio de Economía.
En la cartera que dirige Luis Caputo negaron que esos dólares hubieran sido usados por el Gobierno para intervenir directamente en la cotización de la divisa norteamericana, que, antes de la fuerte suba de encajes bancarios y tras el desarme de las LEFI, había mostrado un avance que amenazaba con trasladarse a la inflación de agosto. La desaceleración de los precios es el principal argumento de campaña de La Libertad Avanza.
En el quinto piso del Palacio de Hacienda dieron, por el contrario, otra explicación ante la consulta de este medio por las sugerentes operaciones: “Solo hicimos pequeñas ventas intra sector público, pero por montos chicos, y calzados contra compras futuras que ya tenemos programadas, mucho más grandes que esas ventas”. Entre líneas, esa justificación implica que esos dólares no habrían ido al Mercado Único de Cambios en momentos de alta demanda de la divisa norteamericana. No hubo más precisiones cuando LA NACION preguntó por qué se hicieron esas ventas.
Los movimientos de Economía despertaron la curiosidad de los analistas del mercado. “¿El Tesoro vende dólares?”, fue el título que eligió la consultora 1816 en su último informe.
“En las once ruedas que pasaron entre el 11 de agosto y el 27 de agosto, los depósitos en dólares del Tesoro en el BCRA bajaron US$354 millones. Hasta hace un par de ruedas pensábamos que el descenso sostenido quizás se explicaba por el pago de obligaciones con organismos internacionales (considerando que el Tesoro enfrentaba pagos con el BID, el BIRF, la CAF y otros organismos por un total de US$208 millones entre el 12 y el 21 de agosto), pero las últimas cifras ya son un fuerte indicio de otra cosa”, indicaron los especialistas Adrián Rozanski, Martín Defilippo, Mariano Skladnik y Gustavo Cerezo, autores del documento.
Los especialistas remarcaron que en las últimas cuatro de once ruedas detectaron un movimiento “peculiar”. La caída de depósitos en dólares del Tesoro en el Central coincide de manera “exacta” con el aumento de los depósitos en pesos del Tesoro en el BCRA.
“Las operaciones de esas cuatro ruedas que mencionamos suman US$133 millones, pero no podemos descartar que las ventas hayan sido superiores, dada la caída de depósitos que alcanzó los mencionados US$354 millones entre el 11 de agosto y el 27 de agosto”, precisaron.
Luego recordaron que, hasta el momento, el Gobierno venía interviniendo indirectamente sobre el precio del dólar vía una política monetaria contractiva (“con tasas reales no vistas en décadas”), vía el mercado de futuros (“vencido el contrato de agosto, suponemos que al cierre de hoy -29 de agosto- el BCRA quedó short en unos US$5200 millones”) y vía regulaciones (encajes y cambios en posición de bancos).
“Las aparentes ventas del Mecon en el spot no son más que otro hito que refleja que la prioridad absoluta del Gobierno es llegar a la elección con un FX [dólar] tranquilo”, cerraron.
“Lejos de las compras en bloques de divisas o colocación de títulos a suscribir en USD (dólares) de los meses de junio y julio, el stock de depósitos del Tesoro en moneda extranjera en el BCRA ha ido degradándose con el correr del mes de agosto”, señalaron en Aurum.
“La preocupación de los inversores internacionales podría ser más material (que la suba del riesgo país)”, señaló un documento de Vectorial, que dirige Haroldo Montagu. “En enero hay que pagar US$4200 millones por los Bonares y Globales, y el Gobierno cuenta con apenas 1700 millones, y no solo ha dejado de lado las compras en bloque, sino que la reducción de US$200 millones en la última semana da indicios de que podrían estar vendiendo”, explicó el informe del exviceministro de Economía de Martín Guzmán.
“Están bajando los depósitos del Tesoro en dólares”, afirmó el economista Amílcar Collante. Según la OPC, por fuera del pago al FMI solo había obligaciones por US$218 millones en agosto. Y cayeron US$354 millones desde el 11 de agosto”, subrayó el especialista.
La noticia se conoce en un contexto financiero volátil, con suba del riesgo país y el cimbronazo político que estalló en plena campaña electoral: la difusión de audios del exdirector de Andis, Diego Spagnuolo, en los que menciona un supuesto entramado de coimas que llegaría hasta “los Menem” (Lule y Martín) e inclusive a Karina Milei. Pero además, luego de la violencia política que comenzara con los piedrazos que le tiraron al presidente Javier Milei en Lomas de Zamora y los incidentes que vivió su hermana en Corrientes.
En la economía hay volatilidad. El BCRA volvió a aspirar pesos con una suba de encajes (llegaron al 53,3%) previa a una licitación en la que se pagaron tasas de más de 70%. Con esas medidas, el dólar, que mostró una disparada en la última semana de julio y primera de agosto, cerró al alza en $1360 el viernes. En el mes terminó bajando unos $20.
Al final de la semana se conoció además que la demanda privada de dólares fue de US$5432 millones en julio. La cifra incluye la salida de capitales y la compra de dólar billete por US$3408 millones que efectuaron 1,3 millones de individuos, un monto un 40% superior al de junio. La compra de dólar billete fue la más elevada desde las PASO de 2019.
El Gobierno espera que un buen resultado electoral, tanto el 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires como el 26 de octubre en las legislativas nacionales, gracias a la baja de la inflación y la estabilización de la economía, le permita descomprimir la tensión cambiaria y financiera.
Busca que ese resultado incida no solo en un recambio en el Congreso que le permita avanzar en reformas estructurales, blindar vetos y forzar una baja del riesgo país (en 850 puntos). Es un camino clave para enfrentar los vencimientos de deuda de 2026, que llegan a US$19.000 millones.