“El fútbol es el idioma del mundo y no importa a dónde vayas, siempre vas a encontrar a alguien que lo hable, Me gusta la sensación de conexión”, reflexiona Katherine (Kit) Loferski, flamante incorporación de Belgrano femenino, que llega desde el Celtic de Escocia. Con esta sentencia se presenta, hablando en inglés, intentando aprender español y conociendo “las malas palabras” en cordobés que le enseñan sus nuevas compañeras.
Kit es oriunda de Saint Augustine, la ciudad más antigua de Estados Unidos, al norte de Florida. Comenzó a jugar al fútbol desde niña, jugó en la liga universitaria de su país, debutó como profesional en Finlandia, se destacó en el fútbol escocés donde fue campeona y jugó Champions League.
Cuenta que “el español es el mayor desafío, estoy muy comprometida con aprender”. Entiende lo básico, estudió un par de años en la escuela. La nota con Perfil Córdoba se hace en ambos idiomas, porque dice “me da mucha vergüenza hablar y mi gramática es terrible jajaja. Además, la gente de Córdoba habla rapidísimo, así que me pierdo bastante, jajaja”. Sí, la risa estará siempre presente en la entrevista.
El idioma es algo que la ocupa: “En la cancha puede ser un desafío, sobre todo porque soy una jugadora que necesita comunicarse y que le hablen mucho. Estoy muy comprometida con el proceso de aprender español y cada día se hace más fácil. Y cuanto más conozco al equipo y más me conocen ellas a mí, más cómoda me siento para animarme”.
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—¿Sabías que en Argentina no nos gusta la palabra “soccer”?
—Obvio. La verdad es que ahora tampoco me gusta la palabra “soccer”. Cuando tengo la rara oportunidad de volver a Estados Unidos, tengo que entrenar mi cerebro para decir “soccer” en vez de “fútbol”, y se siente rarísimo.
—¿Por qué decidiste jugar en Argentina?
—Porque creo que en Sudamérica está el corazón del fútbol. Sé que mucha gente piensa que está en Europa, pero acá hay algo diferente en la cultura futbolera, y especialmente en Argentina. Hay una energía especial, quería vivirla en primera persona, quise ser parte de eso.
—¿Qué sabías del femenino de Belgrano?
—Había escuchado que la manera en que el equipo está gestionado y estructurado es muy buena. Es importante que haya un interés real del club en desarrollar el fútbol femenino y en cuidar a sus jugadoras dentro y fuera de la cancha. También me habían contado que ‘Pomu’ (NdR: Mariana Sánchez, DT de Las piratas) fue jugadora, y encima en Belgrano, así que tener una entrenadora que sabe lo que es ser futbolista fue algo muy lindo de escuchar.
—¿Cómo fue la recepción de tus compañeras? ¿Te enseñaron palabras en cordobés?
—Ha sido muy divertido, eso es seguro jaja. Fuera de la cancha la pasamos muy bien. El primer día, las jugadoras nuevas tuvimos que presentarnos frente al grupo. Yo dije “estoy nerviosa” un montón de veces jaja. El equipo me estuvo enseñando todas las malas palabras, para cuando las necesite, y también algunas palabras cordobesas como ‘culiao’.
—¿Qué tipo de futbolista sos?
—Soy bastante ‘americana’. Me han descrito como dinámica y atlética. Corro muchísimo, me guste o no, me gusta recibir la pelota y ser directa. A lo largo de mi carrera me fueron moviendo de posición según lo que necesitaban mis entrenadores. Me volví adaptable.
—¿En qué otras posiciones jugaste?
—Jugué de delantera, de extrema, de lateral y de enganche. Me siento más cómoda jugando por afuera, especialmente por derecha, pero ahora estoy disfrutando mucho jugar más por el medio.
—¿Cómo empezaste a jugar al fútbol?
—De chica tenía muchísima energía y mis papás me anotaron en deportes porque pensaron que era una buena manera de canalizarla. Practiqué varios, me gustaban todos, pero el fútbol fue el que más amé.
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—¿Cómo es el fútbol femenino en Estados Unidos?
—Físico, atlético y directo. Haber crecido jugando con ese estilo me ayudó de muchas maneras a lo largo de mi carrera. También hay un énfasis enorme en el entrenamiento de fuerza, así que las jugadoras pasan una cantidad ridícula de tiempo en el gimnasio. Ahora mismo no es el estilo de juego que necesito como jugadora, por eso estuve desarrollando mi carrera fuera de mi país.
—¿En qué equipos de tu país jugaste?
—Empecé mi carrera profesional en Finlandia. No estoy segura de si quiero jugar profesionalmente en Estados Unidos. Sí tuve la oportunidad de jugar en la Universidad de Florida, en la etapa universitaria, una experiencia increíble.
—¿Cómo fue jugar en el fútbol finlandés?
—El fútbol finlandés era parecido al estilo que se juega en Escocia, estructurado y físico. Aunque en Finlandia era más directo; en Escocia había más juego asociado y fluidez. Pero fue un gran lugar para empezar mi carrera profesional. Åland United es un club que llevo muy cerca del corazón. Es un club chico en un pueblo chico, en las islas Åland, un archipiélago entre Suecia y Finlandia. Y amé cada segundo que pasé ahí. Incluso tuve la suerte de jugar con una de mis mejores amigas de la universidad.
—¿Y Escocia?
—Mi experiencia en Escocia estuvo llena de momentos increíbles y otros no tanto. Viví de todo: desde jugar Champions League y ganar títulos, hasta sufrir lesiones y lidiar con el clima escocés. Aprendí muchísimo sobre mí, como jugadora y persona, y sobre el mundo del fútbol en general. Ser campeona fue una experiencia surrealista.
—¿Hubo algo de Córdoba que te llamó la atención?
—Me habían contado que en Córdoba el fernet es enorme, que la gente es muy relajada y copada, y que el cuarteto es el género musical típico. Con esa información pensé: puedo jugar al fútbol, estar con gente tranquila, tomar algo y escuchar buena música. Un sueño jajaja.
—¿Ya fuiste al Gigante de Alberdi?
—Sí, una vez cuando estaba vacío, en los primeros días que llegué, y también cuando reconocieron al equipo femenino. La atmósfera fue increíble. Había tanto ruido que casi no podía ni escuchar mis propios pensamientos. El estadio es hermoso, y la energía que mete la gente es impresionante. Tengo muchísimas ganas de vivirlo en carne propia jugando.
