Una periodista extranjera fue secuestrada en la capital iraquí. Las autoridades confirmaron la detención de un sospechoso y la incautación de un vehículo, mientras continúa la búsqueda.
BAGDAD.– Una periodista estadounidense fue secuestrada este martes en Bagdad, según informaron las autoridades iraquíes. El Ministerio del Interior de Irak indicó en un comunicado que una periodista extranjera fue secuestrada, sin ofrecer inicialmente más detalles. Posteriormente, dos funcionarios de seguridad, bajo condición de anonimato, confirmaron que la víctima es ciudadana estadounidense.
Medios locales señalaron que se trata de Shelly Kittleson, quien habría sido secuestrada en el distrito de Karrada, en el centro de la capital. Las autoridades detallaron que en el operativo participaron dos autos. Uno de ellos chocó y fue interceptado, mientras que un segundo vehículo logró huir del lugar con la periodista, dirigiéndose hacia el sur de Bagdad.
El Ministerio del Interior afirmó que la policía lanzó una operación para localizar a los secuestradores, «actuando con base en información de inteligencia precisa y mediante intensas operaciones sobre el terreno». En el procedimiento, se logró interceptar un vehículo perteneciente a los sospechosos que volcó cuando intentaba escapar. Un sospechoso fue detenido y uno de los vehículos utilizados fue incautado, pero otros individuos involucrados permanecen prófugos.
La embajada de Estados Unidos en Bagdad declinó hacer comentarios sobre el caso. No está claro si el secuestro está directamente relacionado con el conflicto regional en curso. Sin embargo, el incidente ocurre en un contexto de escalada de violencia en Irak, que se ha convertido en uno de los escenarios del conflicto en Medio Oriente. En la última semana, se han registrado ataques cruzados que han causado la muerte de una treintena de personas.
El primer ministro iraquí, Mohamed Shia al-Sudani, condenó recientemente los bombardeos contra sedes de las fuerzas de seguridad y convocó a los más altos representantes de Irán y Estados Unidos. Al-Sudani, quien ascendió al poder en 2022, realiza complejos equilibrios políticos para evitar que el país vuelva a caer en una espiral de violencia.
Desde el comienzo de la guerra en la región, la embajada de Estados Unidos ha advertido sobre riesgos de secuestro e instó a los ciudadanos a abandonar Irak. Este no es el primer caso de secuestro de extranjeros en el país. En 2023, Elizabeth Tsurkov, una estudiante de posgrado con ciudadanía israelí y rusa, desapareció en Bagdad. Fue liberada y entregada a autoridades estadounidenses en septiembre de 2025, y manifestó que estuvo retenida por la milicia Kataib Hezbollah, aliada de Irán.
Organizaciones internacionales de libertad de prensa han pedido sistemáticamente a Irak que incremente la protección a los periodistas. Reporteros sin Fronteras señala en su sitio web que, entre la inestabilidad política y las presiones financieras, los periodistas se enfrentan a amenazas de todas partes y a la debilidad del Estado, que no cumple con su deber de protegerlos. La organización también afirma que los secuestros «a menudo se utilizan para aterrorizar y silenciar» a los profesionales de la prensa.
