El máximo tribunal presentó un proyecto para modificar los concursos del Consejo de la Magistratura, con el objetivo de agilizar las designaciones y reducir la discrecionalidad en un contexto de numerosas vacantes.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación presentó una propuesta de reforma del proceso de selección de jueces federales y nacionales a cargo del Consejo de la Magistratura. La iniciativa busca modificar la metodología actual para despolitizar el mecanismo, reducir la discrecionalidad y agilizar los nombramientos, en un escenario donde las vacantes en los juzgados federales y nacionales ascienden a 364, a lo que se suman cargos vacantes en el Ministerio Público Fiscal.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el establecimiento de «concursos anticipados» antes de que se generen las vacantes, para limitar la influencia del contexto político y aportar celeridad. La reforma propone cambios en las etapas de evaluación, incluyendo un sistema de preguntas de multiple choice y un tope del 10% para la puntuación de las entrevistas personales.
Además, se plantea un doble examen con anonimato reforzado: una primera instancia objetiva y automatizada, y una segunda etapa práctica que evalúe la resolución de casos y redacción de sentencias. El proyecto también introduce un sistema de evaluación de antecedentes tabulado, con criterios predefinidos para ponderar la formación académica, experiencia profesional y trayectoria.
Según expuso el doctor Carlos Rosenkrantz, uno de los impulsores, se busca que el mérito reemplace a la discrecionalidad. La iniciativa ha recibido apoyo de entidades como el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia. La propuesta deberá ser considerada y aprobada por el Consejo de la Magistratura.
