Un juez federal hizo lugar a un pedido del gremio UDA y suspendió la declaración de servicio esencial para el sector educativo, medida contenida en la nueva ley. El Gobierno nacional anunció que apelará la decisión.
El Juzgado Nacional del Trabajo N°74 aceptó una medida cautelar presentada por la Unión Docentes Argentinos (UDA) que suspende la declaración de la educación como «servicio esencial», una de las disposiciones de la reforma laboral. El juez José Ignacio Ramonet resolvió integrar esta causa al proceso colectivo liderado por la CGT, donde ya se suspendieron 82 artículos de la normativa.
La acción de la UDA continuará su trámite en el Juzgado Nacional del Trabajo N°63, a cargo del magistrado Raúl Horacio Ojeda, quien esta semana hizo lugar al pedido de la central obrera. Allí se deberá resolver el fondo del caso. Mientras tanto, los 82 artículos en litigio, que conforman el núcleo de la reforma, quedan suspendidos.
El Ministerio de Capital Humano emitió un comunicado rechazando lo que calificó como «intereses corporativos y sectoriales» y anunció que apelará la decisión judicial. «Pretenden obstaculizar las reformas», sostuvo la cartera.
Desde la UDA, en cambio, celebraron la medida. «De este modo, y hasta tanto exista una decisión definitiva, continúa resguardado el ejercicio del derecho constitucional de huelga», remarcaron. Sergio Romero, secretario general del gremio, afirmó: «Esencial es garantizar salarios dignos y condiciones adecuadas, y no restringir derechos colectivos». El sindicato destacó que la decisión «preserva el equilibrio del sistema de relaciones laborales».
