La fiscalía de Milán investiga la sospechosa venta de un rarísimo Alfa Romeo 33 Stradale, uno de los 18 fabricados, por un precio simbólico. Los herederos denuncian posibles delitos y ofrecen una recompensa para hallar el vehículo.
El Alfa Romeo 33 Stradale es considerado por muchos especialistas como uno de los deportivos más bellos jamás creados, con un valor de mercado que ronda los 30 millones de euros. Sin embargo, uno de los apenas 18 ejemplares fabricados entre 1967 y 1969 fue transferido por apenas 10 euros y luego salió de Italia sin dejar rastro.
El caso es investigado por la fiscalía de Milán bajo sospechas de extorsión y falsificación de documentación. Lo que comenzó como la sucesión de un coleccionista francés fallecido terminó convirtiéndose en una trama judicial que inquieta al mundo de los autos clásicos.
El 33 Stradale nació como versión homologada para la calle del prototipo de competición Tipo 33. Su silueta baja, puertas de apertura vertical y pureza de proporciones lo convirtieron en una referencia estética de la década del 60. Su producción extremadamente limitada explica su cotización multimillonaria actual.
Uno de esos ejemplares permanecía en un taller especializado en Nápoles. Tras la muerte de su propietario, el vehículo habría sido transferido por 10 euros. Según medios italianos, los herederos cuestionan la validez de los documentos firmados y denuncian presiones psicológicas ejercidas sobre la viuda.
La investigación apunta a posibles delitos de extorsión y falsificación documental. Tras la transferencia, una empresa de reciente creación tomó posesión del auto, lo dio de baja administrativamente y lo habría sacado del país, complicando significativamente su rastreo.
En el universo de los clásicos de altísimo valor, la trazabilidad es clave. Los herederos contrataron abogados y lanzaron un pedido público de colaboración, ofreciendo una recompensa de 100.000 euros a quien aporte información para recuperar el auto.
En teoría, un 33 Stradale de época no es un auto que pueda pasar inadvertido, dada su extrema rareza. Sin embargo, mientras la investigación judicial avanza, su paradero sigue siendo un interrogante abierto.
