Un tripulante de un F-15E derribado fue rescatado, mientras continúa la búsqueda del otro. Expertos detallan el entrenamiento y los riesgos de las operaciones de recuperación en territorio hostil.
WASHINGTON.– Un miembro de la tripulación de un caza F-15E estadounidense, derribado en Irán el viernes, fue rescatado por el Ejército de Estados Unidos, según confirmaron fuentes oficiales. Las operaciones para recuperar al otro tripulante continúan, quien estaría aplicando su entrenamiento de supervivencia en territorio enemigo.
La aeronave, con una tripulación estándar de dos personas, fue atacada y ambos ocupantes se eyectaron. Un funcionario estadounidense confirmó el rescate de uno de ellos, aunque sin ofrecer detalles sobre la operación. Este incidente marca la primera vez que Estados Unidos pierde una aeronave en territorio iraní desde el inicio del conflicto hace cinco semanas.
Los pilotos militares estadounidenses reciben un entrenamiento especializado conocido como SERE (Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape) para situaciones en las que son derribados en territorio hostil. Según el almirante William J. Fallon, excomandante del Comando Central de EE.UU., el primer paso es eyectarse de forma segura. Una vez en tierra, deben encontrar un refugio y utilizar equipos de radio para comunicar su ubicación a las fuerzas de rescate.
El Comando Central de Estados Unidos mantiene fuerzas de tarea desplegadas en la región, listas para misiones de búsqueda y rescate en combate (CSAR). Estas operaciones son consideradas de alto riesgo, ya que las aeronaves involucradas, como los helicópteros Sikorsky HH-60G Pave Hawk, suelen volar a baja altura y son vulnerables al fuego enemigo.
«Es una misión de alto riesgo», afirmó el general retirado James Slife, excomandante del Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea. «Cuanto más tiempo alguien permanece en tierra, menos oportunidades hay de recuperarlo de manera segura». Slife también destacó que, además del imperativo moral de recuperar al personal, se busca evitar que un militar capturado sea utilizado con fines propagandísticos por el adversario.
Medios iraníes vinculados a la Guardia Revolucionaria, como Fars y Tasnim, reportaron la presencia de helicópteros buscando a los pilotos. Incluso, Tasnim afirmó que uno de los helicópteros estadounidenses habría recibido disparos y se vio forzado a retirarse. Un video verificado muestra un avión cisterna C-130 Hercules reabasteciendo a dos helicópteros HH-60G en espacio aéreo iraní, una maniobra que, según expertos, implica asumir un riesgo considerable.
Mientras la Guardia Revolucionaria de Irán rastrea la zona del siniestro en el suroeste del país, las autoridades regionales ofrecieron una recompensa por la captura del piloto. En caso de ser apresados, los pilotos están entrenados para recurrir a técnicas de resistencia para afrontar interrogatorios y el estrés del cautiverio.
Factores como la vasta geografía remota de Irán podrían, según el almirante Fallon, aumentar las chances de que los pilotos logren ocultarse temporalmente, aunque el tiempo y las condiciones siguen siendo factores críticos para el éxito de cualquier operación de rescate.
