El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, enfrenta una baja en su imagen pública y una investigación judicial, mientras recibe un firme respaldo de la cúpula del Gobierno. Datos de distintas consultoras reflejan la percepción ciudadana.
La posición del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dentro del Gobierno nacional se encuentra en el centro del análisis político, en un contexto marcado por indicadores de imagen pública y una investigación judicial en curso. Distintas mediciones de opinión reflejan un deterioro en su valoración por parte de la ciudadanía.
Según datos de la consultora Innova, el 70% de los argentinos percibe de manera negativa al funcionario, mientras que una encuesta de OK Media indica que un 73,6% de los consultados reclama su renuncia. Desde el inicio de su gestión, su imagen positiva habría descendido considerablemente, según los números presentados por algunas firmas.
Paralelamente, Adorni enfrenta una investigación judicial a cargo del fiscal federal Gerardo Pollicita, ante el juez Ariel Lijo. La causa investiga una serie de operaciones inmobiliarias y un incremento patrimonial, que incluyen un departamento en el barrio de Caballito y una casa en un country de la provincia de Buenos Aires, así como viajes y la inclusión de su esposa en una comitiva oficial.
Frente a este escenario, el funcionario ha recibido un respaldo explícito y público de las máximas autoridades del Ejecutivo. La Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, expresó en sus redes sociales un «apoyo total e incondicional» a Adorni, destacando su integridad. Por su parte, el presidente Javier Milei lo recibió en Olivos y desmintió rumores de renuncia, anunciando además que lo acompañará a una audiencia en la Cámara de Diputados donde el Jefe de Gabinete responderá preguntas de la oposición.
Este respaldo político es señalado por analistas como un factor clave para su permanencia en el cargo, trascendiendo los indicadores técnicos o de imagen. La situación genera debate sobre la dinámica de poder dentro del Gobierno y la reacción de la opinión pública ante casos que involucran a funcionarios de alto rango.
