A pesar de un contexto económico complejo para la venta de entradas, el género musical exhibe una programación diversa y constante en la capital argentina, con propuestas que van desde clubes históricos hasta nuevas colaboraciones internacionales.
En el circuito de salas de música de Buenos Aires, la recesión económica se hace sentir en la demanda de entradas. Sin embargo, el jazz, un género vasto y diverso, continúa ampliando su convocatoria a través de una variada oferta. Lejos de las modas pasajeras, es posible encontrar programación especializada al menos cinco días por semana en clubes dedicados, así como ciclos históricos y novedades internacionales.
Entre las propuestas destacadas se encuentran clubes como Thelonious, Prez, Bebop, Virasoro, Jazz Voyeur y Swing City, que ofrecen una nutrida agenda semanal. A estos se suman espacios como La Trastienda, Torcuato Tasso, Café Berlín o Borges 1975, que dentro de su programación de música popular también incluyen conciertos de jazz.
En cuanto a los ciclos, sobresale Jazzología, creado hace más de cuatro décadas por el periodista Carlos Inzillo, que mantiene sus recitales mensuales gratuitos, actualmente en el Teatro 25 de Mayo. Por otro lado, el Teatro San Martín alberga un nuevo ciclo con la firma del Lincoln Center de Nueva York, que comenzó en marzo y se extenderá hasta noviembre con artistas internacionales. El Centro Cultural Rojas también presenta su ciclo RoJazz, que inicia su cuarta edición.
Si bien este año no se realizará la edición 2025 del Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires organizado por el gobierno porteño, se espera que para el segundo semestre se reactive la cartelera en grandes teatros como el Gran Rex o el Complejo Art Media, como ocurrió el año pasado con la visita de figuras como Kamasi Washington y Pat Metheny.
«Parece mentira, porque 42 años es un número», reflexiona Carlos Inzillo sobre Jazzología. «Una de las claves fue haber comenzado en plena primavera democrática (1984) y con un manifiesto que se mantiene: divulgar el jazz desde sus inicios hasta expresiones contemporáneas». Por su parte, Alberto Ligaluppi, director del ciclo en el San Martín, destacó el esfuerzo para traer el nombre del Lincoln Center: «Ellos debían saber que el San Martín es un lugar serio y de trayectoria. Afortunadamente, tenemos amigos que nos ayudaron a crear el interés».
La agenda actual incluye conciertos como el del pianista Ernesto Jodos y el trompetista Mariano Loiácono en el Rojas, y la presentación del grupo de la saxofonista Sarah Hanahan en el San Martín, con entradas que van entre los 20.000 y 85.000 pesos.
