El presidente estadounidense fijó un ultimátum para este martes, mientras Irán respondió con duras declaraciones y nuevos ataques en la región. La tensión en Medio Oriente escala tras más de un mes de conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el domingo con atacar centrales eléctricas y puentes de Irán si el país no reabre el estrecho de Ormuz, paso clave para el tránsito de petróleo. La advertencia se produjo en un contexto de aumento en los precios del crudo y tras el rescate de un piloto herido cuyo avión cayó en territorio iraní.
En su cuenta de Truth Social, Trump aseguró que si Irán no abre «el estrecho», los iraníes «se enfrentarán a un infierno» a partir de este martes a las 20 (hora local). Posteriormente, en una entrevista con Fox News, declaró que Irán está «cerca» de alcanzar un acuerdo.
La respuesta iraní no se hizo esperar. El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, refutó las declaraciones en términos contundentes a través de la red social X: «Sus acciones insensatas están sumiendo a Estados Unidos en un auténtico infierno para todas y cada una de las familias, y toda nuestra región arderá», afirmó. Además, advirtió: «No se equivoque: no ganará nada con crímenes de guerra».
Rusia, aliado de Irán, también condenó las amenazas a través de la oficina del canciller Serguéi Lavrov, llamando a Washington a abandonar «el lenguaje de los ultimátums» y retomar las negociaciones.
En un nuevo episodio de escalada, el ejército iraní lanzó este lunes ataques con misiles y drones contra Israel, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y advirtió con «represalias devastadoras» si Estados Unidos cumple su amenaza de destruir infraestructura civil.
En Israel, los bomberos informaron de dos personas fallecidas bajo los escombros de un edificio alcanzado por un misil en Haifa, además de dos desaparecidos. Por su parte, el Ejército israelí afirmó haber realizado una nueva serie de ataques contra Teherán.
Entre las consecuencias reportadas en Irán se encuentran la muerte del jefe de inteligencia de los Guardianes de la Revolución, general Majid Khademi, en un bombardeo; daños en una instalación de gas que privó de suministro a parte de Teherán; ataques en barrios residenciales que obligaron a evacuar ocho hospitales; y cinco fallecidos en un ataque en la ciudad de Qom.
El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, denunció posibles «crímenes de guerra» tras las amenazas de Trump, mientras el mando militar local advirtió que futuras represalias serían «mucho más devastadoras y extensas» si continúan los ataques a objetivos civiles.
