La Cámara baja dio media sanción al proyecto que modifica la normativa ambiental. El Gobierno destacó que otorga mayor claridad y potestad a las provincias sobre sus recursos naturales.
En una extensa sesión que se extendió hasta la madrugada de este jueves, la Cámara de Diputados aprobó la reforma de la Ley de Glaciares. El proyecto obtuvo 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, logrando así la media sanción.
Poco después de la votación, la Oficina del Presidente emitió un comunicado a través de sus redes sociales oficiales. En él, se afirmó que la modificación «garantiza seguridad jurídica y da poder a las provincias para la utilización de sus recursos». Según el texto, la reforma «aclara con precisión científica que se debe continuar protegiendo los glaciares y las geoformas del ambiente periglacial que cumplen funciones hídricas», permitiendo, mediante evaluaciones provinciales, «la explotación de minerales en terrenos que estaban mal catalogados como glaciares».
El comunicado oficial argumentó que la redacción original de la ley «era confusa y generaba interpretaciones absurdas que prohibían actividades mineras en general, incluso donde no había nada que proteger», una situación que, según el Gobierno, contradecía principios constitucionales.
Desde el Ejecutivo se sostuvo que la nueva norma busca compatibilizar la protección ambiental con el desarrollo económico, eliminando lo que calificaron como «distorsiones ideológicas y trabas artificiales que impedían el progreso». Asimismo, se reafirmó que «el cuidado genuino del ambiente y el crecimiento económico no son enemigos».
El mensaje incluyó un agradecimiento del presidente Javier Milei a los legisladores, gobernadores y equipos técnicos que respaldaron la iniciativa. Para concluir, se aseguró que con esta reforma, «nuestro país vuelve a tener un verdadero federalismo ambiental y una política inteligente y soberana para la explotación de sus recursos».
