Una nueva ley agrícola en Florida, que entrará en vigor en 2026, incluye disposiciones para penalizar el uso de trampas en las pruebas de licencias de conducir comercial, con el objetivo de garantizar que solo conductores calificados operen vehículos pesados.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, promulgó el proyecto de ley SB 290, denominado Ley Agrícola de Florida, que comenzará a regir a partir del 1° de julio de 2026. Si bien el núcleo de la legislación está orientado a fortalecer el sector agropecuario y proteger las tierras rurales, la normativa incorpora nuevas penalizaciones para quienes cometan fraude en los exámenes requeridos para obtener la licencia de conducir comercial (CDL).
Con esta medida, el estado busca asegurar que únicamente conductores debidamente capacitados manejen vehículos de gran porte, con el fin de erradicar prácticas deshonestas en el proceso de certificación del Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados (DMV).
La ley, que impacta en una industria valuada en 387.000 millones de dólares y más de 45.000 granjas, también pretende reducir la burocracia y proteger la libertad productiva en el ámbito rural. «El Estado acaba de lograr otra gran victoria para quienes alimentan a nuestro estado y a nuestra nación», declaró el comisionado de Agricultura, Wilton Simpson, a través de la página web del gobierno de Florida.
Simpson añadió que la norma «protege a nuestros agricultores de la extralimitación del gobierno, fortalece la seguridad pública y preserva nuestros recursos naturales y tierras rurales». Asimismo, agradeció a los «líderes conservadores firmes» que participaron en el proyecto.
Entre otros aspectos, la Ley Agrícola de Florida establece requisitos de ciudadanía estadounidense o propiedad de inmuebles en EE.UU. para acceder a préstamos de recuperación tras desastres naturales. «Esta ley protege la salud, la seguridad y la libertad de los floridanos», afirmó el gobernador DeSantis durante el acto de firma en Sebring.
