Un caso clínico documentado en Alemania reporta que una paciente con tres patologías autoinmunes entró en remisión completa tras una única aplicación de células CAR-T, un abordaje innovador fuera del ámbito oncológico.
Una mujer de 47 años que padecía simultáneamente tres enfermedades autoinmunes graves logró entrar en remisión luego de recibir una sola aplicación de una terapia celular experimental, según documenta un reporte de caso publicado en la revista científica Med. 14 meses después de la intervención, la paciente no presenta síntomas ni necesita medicación para ninguna de las patologías, un resultado inédito para un cuadro de esa complejidad.
La paciente sufría anemia hemolítica autoinmune, púrpura trombocitopénica inmune y síndrome antifosfolipídico, tres enfermedades distintas pero con un denominador común: todas están mediadas por autoanticuerpos producidos por células B, un tipo de glóbulo blanco. El cuadro era considerado de alto riesgo y, antes de la intervención, habían fracasado nueve líneas de tratamiento, según el reporte de investigadores alemanes.
Ante la ausencia de alternativas eficaces, el equipo médico del Hospital Universitario de Erlangen, en Alemania, recurrió a un abordaje poco habitual fuera del ámbito oncológico: una terapia con células CAR‑T, aplicada bajo un esquema de uso compasivo.
El procedimiento consistió en extraer linfocitos T del propio sistema inmune de la paciente, modificarlos en laboratorio para que adquirieran la capacidad de reconocer y eliminar selectivamente a las células B, y luego reintroducirlos en el organismo mediante una infusión intravenosa única.
Los efectos clínicos fueron precoces. En la primera semana, la paciente dejó de necesitar transfusiones. En menos de un mes, los valores de hemoglobina se normalizaron. Con el paso de las semanas, los anticuerpos asociados al síndrome antifosfolipídico se volvieron indetectables y el recuento de plaquetas se estabilizó sin tratamientos adicionales. El seguimiento prolongado confirmó la persistencia de la remisión y la suspensión completa de la medicación.
El reporte también destaca el perfil de seguridad del tratamiento en este caso, sin complicaciones graves habituales como el síndrome de liberación de citoquinas. Los efectos adversos fueron limitados.
En los últimos años, las terapias CAR‑T han transformado el tratamiento de algunos cánceres de la sangre, pero su aplicación en enfermedades autoinmunes sigue siendo experimental, con ensayos clínicos en curso para patologías como el lupus.
