El nieto del fundador de la histórica cadena argentina Freddo dejó su carrera en las pasarelas para lanzar Benlive, una línea de helados proteicos, sin azúcar agregada y aptos para celíacos, combinando la tradición familiar con las nuevas tendencias de consumo.
Tomás Guarracino (35), nieto de Salvador Guarracino, fundador de las heladerías Freddo, decidió cambiar las pasarelas de Europa y Nueva York por el negocio familiar. Junto a su padre, Juan Martín, quien conserva los secretos de fabricación, lanzó en 2021 la marca Benlive, una propuesta de helados saludables, altos en proteína, sin azúcar agregada y sin TACC.
«Papá aportó el know-how y las recetas de mi abuelo, y yo traje la innovación. Así mezclamos la tradición con el futuro», explica el emprendedor. La idea surgió de su experiencia en el exterior y la observación de tendencias wellness no presentes en el mercado argentino en ese momento.
Con una inversión inicial de 250 mil dólares, el proyecto comenzó de manera artesanal desde su casa. Hoy, Benlive opera desde una planta propia en San Martín, con una producción anual de unos 30.000 kilos y una facturación de 180 millones de pesos anuales. Cuenta con cerca de 300 puntos de venta en la Ciudad de Buenos Aires y distribuidores en el AMBA y otras provincias.
La oferta se organiza en cuatro series con cinco sabores cada una, dirigidas a distintos consumidores: helados altos en proteína, opciones keto, y alternativas sin lácteos y plant-based. Un desarrollo destacado es el primer helado con colágeno del país, que aporta péptidos para la salud de la piel, pelo, uñas y articulaciones.
Para el desarrollo de productos, la empresa trabaja con un laboratorio que cuenta con ingenieros en alimentos y nutricionistas. Entre sus planes futuros se encuentran líneas para dormir mejor y helados pre y post-entrenamiento con creatina y glutamina. Además, están desarrollando «Ben», una herramienta de inteligencia artificial para ofrecer recomendaciones personalizadas a los consumidores.
