El tenista italiano logró una victoria contundente sobre el número 3 del mundo y se clasificó para la definición del torneo alemán, en un partido marcado por una profunda emoción.
Flavio Cobolli se impuso este sábado a Alexander Zverev por un doble 6-3 y accedió a la final del ATP 500 de Múnich. El triunfo, el primero de su carrera ante un jugador del Top 5, estuvo acompañado por un momento de gran emotividad al final del encuentro, donde el italiano no pudo contener las lágrimas.
Según informaciones de la prensa especializada, la reacción de Cobolli estuvo vinculada al fallecimiento de Mattia Maselli, una joven promesa de 13 años del club donde el tenista se formó, el Parioli Tennis Club. Tras conocerse la noticia, el jugador había dedicado unas palabras en sus redes sociales al adolescente.
«Cada punto que juegue, cada pelota que toque, cada paso que dé, pensaré en ti. La escuela de tenis nunca será la misma sin ti, pero te juro que nunca serás olvidado», escribió Cobolli en su cuenta de Instagram este viernes.
En la cancha, tras sellar la victoria con un gesto al cielo y el saludo protocolario, el actual número 16 del ranking mundial se dirigió a su silla y se cubrió con una toalla, visiblemente conmovido. Más tarde, en declaraciones a la prensa, valoró el logro deportivo: «Fue uno de los mejores partidos de mi carrera contra uno de mis mejores amigos en el circuito».
En la otra semifinal, el estadounidense Ben Shelton venció al eslovaco Alex Molcan por 6-3 y 6-4. Cobolli y Shelton se enfrentarán este domingo por el título del torneo bávaro.
