Una investigación internacional, que analizó datos de medio millón de personas en 145 países, identifica un patrón en forma de «U» en el bienestar emocional y económico a lo largo de la vida.
Una investigación dirigida por el economista Danny Blanchflower para el Dartmouth College de Estados Unidos señala que existe una edad en la que la sensación de bienestar y satisfacción con la vida suele alcanzar su punto más bajo. El estudio, que analizó datos de aproximadamente 500.000 personas en 145 países, identifica que ese momento crítico se sitúa, en promedio, alrededor de los 48 años.
El trabajo sostiene que la trayectoria de la felicidad a lo largo de la vida tiene forma de «U», con niveles más altos en la juventud y la vejez, y un declive que toca fondo cerca de la mitad de la vida. Según los hallazgos, publicados originalmente en el diario británico Daily Mail, esta etapa suele coincidir con picos de estrés, presiones económicas y otros cambios personales.
«La trayectoria de la curva es más marcada en aquellos países donde el salario medio es más bien alto», explicó Blanchflower. No obstante, el patrón se repite con sorprendente similitud tanto en naciones ricas como en pobres, con mínimas diferencias por origen geográfico o nivel económico.
Los investigadores destacan la importancia de estos resultados para identificar y apoyar a personas entre los 40 y 50 años, que podrían ser más vulnerables. Además, advierten que crisis globales, como la pandemia de COVID-19 o el colapso económico de 2008, pueden exacerbar estos sentimientos negativos al impactar en el empleo, los ingresos y la salud mental de las comunidades.
El estudio también ofrece una perspectiva optimista: tras este punto, la tendencia se revierte. Según los datos, el bienestar comienza a mejorar posteriormente, alcanzando un nuevo pico de satisfacción alrededor de los 70 años.
