Un informe de la Deuda Social Argentina y la Universidad Católica Argentina revela que la pobreza infantil en el país llegó al 53,6% en 2025, mientras que la indigencia se ubicó en 10,7%. Aunque algunos indicadores mejoraron respecto a 2024, aún no se recuperan los niveles previos a 2017.
Una encuesta de la Deuda Social Argentina y de la Universidad Católica Argentina reveló que la pobreza infantil en el país alcanzó el 53,6%, mientras que la indigencia se ubicó en 10,7%. El informe también expuso que el 28,8% de los niños y adolescentes sufrió inseguridad alimentaria en 2025, con un 13,2% en su forma más severa. Aunque estos indicadores mejoraron frente al 2024, aún no se logra recuperar los niveles previos a 2017.
La problemática golpea más fuerte a los hogares de menores ingresos y en el conurbano bonaerense. En ese contexto, la asistencia alimentaria alcanzó el 64,8% de los chicos, el valor más alto de toda la serie. Este aumento se consolidó a partir de 2020, impulsado por la expansión de comedores infantiles y comunitarios, y la implementación de la Tarjeta Alimentar.
La cobertura de transferencias como la Asignación Universal por Hijo llegó al 42,5% de los niños, lo que implica una caída de 3,3 puntos porcentuales respecto del 2024. Las condiciones de vida también reflejan déficit estructurales: el 18,1% de las niñeces viven en viviendas precarias, y el 20,9% en situación de hacinamiento. El informe también hace hincapié en la caída sostenida de la natalidad: mientras que en 1991 el 56% de los hogares tenía menores de 18 años, ese porcentaje ha disminuido significativamente.
