El piloto argentino condujo el Mercedes W196 de Juan Manuel Fangio ante medio millón de personas en Palermo, en el marco del Road Show.
El Road Show en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó su punto de mayor emoción cuando Franco Colapinto se bajó del moderno Lotus para subirse a una leyenda: la «Flecha de Plata». Al mando del Mercedes W196, el mismo modelo con el que Juan Manuel Fangio se consagró campeón del mundo en 1954 y 1955, el pilarense hizo retroceder el tiempo y emocionó a las miles de familias que se acercaron a Palermo.
Para Colapinto, esta salida no fue solo una exhibición técnica, sino un homenaje personal a uno de sus máximos ídolos. Mientras recorría el circuito, el joven piloto pudo saludar a una multitud visiblemente conmovida por ver en movimiento a uno de los autos más emblemáticos de la historia de la Fórmula 1. Manejar el monoplaza que dominó la categoría en sus inicios fue, en palabras del propio Franco, cumplir un sueño que vincula su presente con las raíces del automovilismo nacional.
La exhibición, que cuenta con una concurrencia récord de medio millón de personas, comenzó pasado el mediodía con la potencia del Lotus E20 de 2012. Sin embargo, el paso pausado y elegante de la «Flecha de Plata» ofreció el contrapunto perfecto, permitiendo que el público apreciara de cerca la ingeniería que llevó a Fangio a la cima del mundo. El evento continuará durante la tarde con nuevas pasadas de Colapinto, quien sigue consolidando su idilio con los fanáticos argentinos antes de retomar la competencia oficial en la máxima categoría.
