Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, mencionó la posibilidad de disparos antes de un evento con Donald Trump. Horas después, un hombre armado fue detenido y el presidente fue evacuado.
Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, generó sorpresa al declarar antes de la cena anual de corresponsales: “El discurso de esta noche será un clásico de Donald Trump. Va a ser divertido y va a haber disparos esta noche en la sala”. Lo que parecía una invitación retórica se tornó en un hecho real horas después.
Durante el evento, una persona armada ingresó al hotel donde se desarrollaba la cena, lo que obligó a evacuar de urgencia al presidente Donald Trump y a otros funcionarios. El sospechoso, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años y residente de Torrance, California, fue detenido. Trump confirmó la detención y difundió una imagen del agresor en sus redes sociales, calificándolo como “una persona enferma”.
En una conferencia de prensa posterior, el mandatario informó que un agente de seguridad recibió un disparo, pero que su chaleco antibalas le salvó la vida. “Le dispararon desde muy cerca, con un arma muy potente y el chaleco hizo su trabajo. Acabo de hablar con él y está muy bien”, declaró Trump. Además, adelantó que se planea construir una nueva sala en la Casa Blanca “mucho más segura, a prueba de drones y con vidrio a prueba de balas”, y subrayó que “hoy necesitamos niveles de seguridad que probablemente nadie haya visto antes”.
Tras el incidente, circularon en redes sociales videos del operativo de seguridad y del momento en que los asistentes escucharon el estruendo. También se difundió una grabación en la que se ve a Erika Kirk, viuda de Charlie Kirk, quien falleció en un ataque previo en una universidad de Utah. En el video, la mujer aparece angustiada y dice: “Solo quiero irme a casa”. Charlie Kirk era director ejecutivo de Turning Point USA y una figura cercana a Trump; su muerte generó conmoción en Estados Unidos y condenas de todos los sectores políticos.
