La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) retiró a Argentina de la «Lista de Vigilancia Prioritaria» y la ubicó en la «Lista de Vigilancia», reconociendo avances en la protección de derechos de propiedad intelectual.
WASHINGTON — En una nueva señal de acercamiento bilateral, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) mejoró la calificación de Argentina en su informe anual sobre el estado global de la protección y observancia de los derechos de propiedad intelectual, conocido como Reporte Especial 301. Argentina pasó de la «Lista de Vigilancia Prioritaria» —reservada a países con deficiencias graves— a la «Lista de Vigilancia», categoría que no ocupaba desde 1996.
El informe, publicado este jueves por la USTR que lidera Jamieson Greer, destaca «los esfuerzos de Argentina para abordar preocupaciones significativas» en la materia. En particular, menciona la firma del Acuerdo Recíproco sobre Comercio e Inversión (ARTI) en febrero pasado, mediante el cual el gobierno de Javier Milei «asumió compromisos que beneficiarán a los innovadores y creadores estadounidenses al reforzar la protección de la propiedad intelectual y priorizar la aplicación de la ley contra el robo de propiedad intelectual».
Según fuentes consultadas, la decisión responde a los avances alcanzados en los últimos meses entre ambos países, más allá del ARTI. El reporte también señala que Argentina se comprometió a aplicar «estándares rigurosos de transparencia y equidad» en la protección de indicaciones geográficas, y a garantizar que productos estadounidenses puedan seguir utilizando términos protegidos injustamente como IG.
No obstante, el informe advierte que la mejora podría profundizarse si el Congreso argentino aprueba el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), cuya sanción fue postergada sin fecha. El oficialismo aún no fijó el tratamiento del proyecto, resistido por laboratorios farmacéuticos nacionales. «Estados Unidos continuará colaborando con la Argentina para abordar las preocupaciones restantes en materia de propiedad intelectual», concluye la USTR.
