El Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de Mar del Plata unificó las penas de 17 años por abuso sexual agravado y 6 años por tráfico de estupefacientes. La familia de la víctima anunció que apelará ante la Suprema Corte bonaerense para que se restituya la carátula de femicidio.
MAR DEL PLATA.- Matías Farías, quien había sido condenado inicialmente a prisión perpetua por el asesinato y violación de la adolescente Lucía Pérez, recibió una nueva sentencia de 23 años de cárcel. La pena unifica 17 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal agravado y otros 6 años por comercialización de estupefacientes, delito que ya se le había fijado en el marco del mismo caso.
La nueva instancia judicial fue ordenada por la Cámara de Casación Penal, que consideró que en la investigación no se había probado la participación decisiva de Farías en la muerte de la menor de 16 años. Por ello, se descartó la carátula de femicidio y se dispuso fijar una nueva pena por abuso sexual agravado.
“Todavía no sabemos quién mató a nuestra hija”, reclamaron los padres de Lucía al conocerse la resolución. La querella, representada por el abogado Juan Pablo Gallego, había insistido en mantener la condena a prisión perpetua por homicidio agravado por condición de género, aunque en subsidio avaló el pedido del fiscal Carlos Russo de 20 años de prisión, el máximo para el abuso sexual agravado.
La defensa oficial, a cargo de María Laura Solari, sostuvo que la muerte de Lucía no fue un asesinato y solicitó la pena mínima de 8 años de prisión. Los jueces Federico Cecchi, Paula Soulé y Fabián Riquert escucharon a las partes y a Farías, quien desde la unidad penal aseguró no haber matado ni violado a la víctima.
En su voto, la jueza Soulé señaló: “Se ha configurado la asimetría de la relación de poder que, en definitiva, ha sido el marco del abuso sexual cuya pena aquí se define”. Destacó la desigualdad entre un mayor de edad y una menor, condición que el condenado tenía presente.
El caso se originó hace casi diez años y marcó un hito para el movimiento Ni Una Menos. Farías conoció a Lucía en la puerta de su escuela, le vendió marihuana y luego tuvieron relaciones sexuales con consumo de drogas en un domicilio del barrio Alfar. La menor se descompensó y Farías la llevó a un centro de salud, donde se constató su muerte.
La familia de la víctima adelantó que recurrirá a la Suprema Corte de Justicia bonaerense para que se revise el fallo de Casación y se restituya la carátula de femicidio, lo que implicaría automáticamente la prisión perpetua para Farías.
