Un estudio de la Fundación Pensar, ligada al PRO, advierte que el consumo familiar pierde dinamismo, los salarios caen y el 64% de los consultados expresa sentimientos negativos sobre la gestión de Javier Milei.
Mientras el presidente Javier Milei insiste en que la Argentina atraviesa un “récord de consumo” y el ministro de Economía, Luis Caputo, celebra señales de recuperación, un informe de la Fundación Pensar —el think tank vinculado al PRO— muestra una realidad más compleja. El trabajo, elaborado con datos de las consultoras Poliarquía y Casa Tres, indica que el ingreso disponible de las familias cayó un 5,4% respecto de 2023, el empleo registrado se redujo en 266 mil puestos y los sentimientos negativos alcanzan al 64% de los encuestados.
El estudio destaca que la economía desplazó a la política como principal preocupación, y que el apoyo social al Gobierno se erosiona cada vez más por cuestiones vinculadas al bolsillo. Si bien reconoce un rebote del consumo durante 2024 y parte de 2025, advierte que el Indicador de Consumo Familiar cayó en tres de los últimos cuatro trimestres. Detrás del promedio, conviven realidades dispares: desde viajes al exterior y compra de autos hasta familias que dejan de pagar expensas o servicios.
En materia salarial, el informe señala que los jubilados fueron uno de los grupos más afectados, con una caída real del 24% desde el inicio de la gestión Milei, mientras que el salario mínimo sufrió un deterioro del 39%, el peor nivel en dos décadas. Los salarios privados formales también perdieron poder adquisitivo, con una pérdida promedio de 2,3 millones de pesos por trabajador. Los gastos fijos (tarifas, expensas) ya representan cerca del 24% de los ingresos familiares, ocho puntos más que al final del gobierno de Alberto Fernández.
En el mercado laboral, el informe alerta que la creación neta de puestos de trabajo se explica principalmente por empleo informal y no asalariado, mientras se destruyeron 266 mil empleos registrados. La encuesta detectó que ya son más los argentinos que temen perder su trabajo que los que no, y casi dos tercios consideran más importante evitar despidos que bajar la inflación. El 68% de los consultados resignó consumos o actividades habituales, y el 59% dejó de pagar algo o se atrasó por motivos económicos.
No obstante, el informe reconoce que el Gobierno mantiene pilares macroeconómicos sólidos: superávit financiero, equilibrio fiscal, mejora exportadora y acumulación de reservas. La conclusión de la Fundación Pensar es que el orden macro es una condición necesaria, pero ya no alcanza por sí solo para sostener el humor social, y que allí el Gobierno empieza a mostrar sus primeras grietas.
