Los creadores de tres temas que marcaron generaciones cuentan cómo surgieron, por qué siguen vigentes y qué anécdotas vivieron con ellos.
En cualquier fiesta latina hay canciones que no pueden faltar. La Bomba, Mayonesa y El meneaito son tres de esos hits que, pese a tener entre 20 y 30 años, siguen sonando en celebraciones de todo el continente. Sus intérpretes originales visitaron la redacción de Clarín y compartieron las historias detrás de cada tema.
Charly Sosa (voz de Mayonesa, desde Uruguay), Fabio Zambrana (compositor y voz de La Bomba, desde Bolivia) y Gaby Brown (cantante original de El meneaito, desde Panamá) coinciden en que ninguno está cansado de sus éxitos y los siguen interpretando con gusto.
Zambrana, líder de Azul Azul, lanzó La Bomba en 2001, año en que alcanzó el puesto número uno del ranking Billboard. Según cuenta, el tema sigue representando el 90% de sus ingresos: “Un año gané 750 mil dólares en derechos de autor”.
¿Por qué estos temas no aburren? Cada artista tiene su teoría. Sosa explica que Mayonesa tuvo una difusión orgánica: “La canción se convirtió en parte de la gente, sonando en casamientos, cumpleaños de 15… Por eso no aburre. No llegó a la saturación como quizás pasó con Despacito”. Zambrana, por su parte, asegura que no hay una respuesta concreta: “En la industria se dice que son canciones que tienen vida propia. Hacen que el cerebro segregue una hormona de felicidad y conecta con momentos de la vida”. Brown, a sus 60 años, destaca que El meneaito “es un tema sano que puede pasar de generación en generación”.
Entre las anécdotas más llamativas, Sosa recuerda cuando MTV les informó que tenían la canción más pedida del mundo sin tener videoclip: “Lo hicimos y entró número 1 a nivel mundial, por encima de Ricky Martin, Shakira y Backstreet Boys”. Zambrana relata que cantó para el presidente George Bush hijo en Washington: “Las esposas de los embajadores empezaron a bailar y fue una fiesta”. Brown cuenta que su primera experiencia masiva fue en la Plaza de Toros de Mérida, Venezuela, ante 60 mil personas.
Los tres reconocen que al principio dudaban del potencial de sus canciones. Brown explica que El meneaito se editó en un primer disco sin éxito, pero luego fue incluido en un compilado underground que se popularizó en comunidades latinas de Estados Unidos, Centroamérica y Venezuela. Sosa confiesa: “Cuando los autores trajeron la letra dije ‘cómo la gente va a entender esto’. Pero dio un resultado increíble que 26 años después sigue sonando”.
