La obra, basada en el texto de Mark Twain, propone una mirada contemporánea sobre el mito bíblico con reflexiones sobre el rol de la mujer y el hombre en la sociedad.
Con las actuaciones de Betiana Blum y Antonio Grimau, el Teatro Regina presenta El diario de Adán y Eva, una adaptación de la obra de Mark Twain con traducción y versión teatral de Sebastián Parrota, bajo la dirección de Juan Pablo Ragonese. Las funciones se realizan los viernes y sábados a las 21, con una duración de 80 minutos.
El texto original de Twain, publicado en 1905, fue controvertido por sus ilustraciones y censurado en su época. La obra mezcla humor e ironía para recrear el génesis bíblico desde la perspectiva de Eva. En Buenos Aires, esta es la tercera versión teatral que se presenta, luego de las protagonizadas por China Zorrilla y Carlos Perciavalle, y por Miguel Ángel Solá.
En esta puesta, Eva aparece como una mujer empoderada que cuestiona el orden establecido y toma decisiones, mientras Adán se muestra dubitativo y abrumado. La obra aborda temas actuales como la paz mundial, la crianza de los hijos y los roles de género. Sin embargo, la crítica señala que la adaptación sacrifica parte de la poética original y limita la imaginación del espectador.
Las actuaciones de Blum y Grimau son impecables en cuanto a lectura y matices, aunque la dirección impone cierta rigidez que, según la reseña, impide que el público se sumerja por completo en el Jardín del Edén. La versión pierde la picardía que caracteriza al relato de Twain.
