Kevin Martínez, un adolescente de 15 años, falleció el pasado jueves en el Sanatorio Franchín de la Ciudad de Buenos Aires, dos días después de un accidente de tránsito y un ataque físico en Chascomús. Un video muestra el instante del siniestro vial, y el informe preliminar de la autopsia determinó politraumatismos y hemorragia interna como causa de muerte.
Kevin Martínez, un adolescente de 15 años, falleció el pasado jueves en el Sanatorio Franchín de la Ciudad de Buenos Aires, dos días después de haber protagonizado un accidente de tránsito en Chascomús y sufrir un ataque físico mientras se encontraba bajo custodia policial.
Un video que acaba de conocerse muestra el instante preciso del accidente en la intersección de las calles Jacarandá y Julián Quintana. Este documento es la evidencia del siniestro vial que inició una cadena de hechos fatales, que hoy son investigados por la justicia para esclarecer la responsabilidad de los distintos actores involucrados en la muerte del chico.
El informe preliminar de la autopsia determinó que la muerte del menor fue provocada por politraumatismos y una hemorragia interna, un dato que ha generado controversia en la comunidad y entre los familiares de la víctima, quienes sostienen que la golpiza recibida por parte de un vecino en el lugar del siniestro agravó su estado de salud.
El análisis forense, que constituye una pieza fundamental para la investigación a cargo de la fiscal Daniela María Bertoletti Tramuja, reveló la presencia de una fractura múltiple del cráneo. De acuerdo con el documento pericial, esta lesión es de tal magnitud que resulta, por sí sola, idónea para causar la muerte del joven.
Los especialistas aclararon que el mecanismo de producción de estas fracturas es compatible con el impacto recibido contra una superficie rígida durante el accidente vial, aunque resta determinar si los golpes propinados posteriormente por Leandro Edgardo Marzzellino aceleraron el desenlace fatal o si fue el golpe tras el accidente inicial.
La familia de Kevin, representada por el abogado José Equiza, sostiene que la agresión posterior fue un factor decisivo que demuestra una negligencia policial. Según registros visuales aportados a la causa por un testigo presencial, el hombre de 50 años atacó al adolescente mientras estaba en una camilla tras ser esposado, lo que ha llevado a los abogados a solicitar su detención inmediata. La madre de la víctima, Romina Martínez, afirmó que durante la secuencia del ataque nadie intentó detener al agresor ni proteger a su hijo.
Hasta el momento, la única imputación formalizada por la justicia local recae sobre María Antonella Saint Jean, de 25 años, conductora del vehículo involucrado, por el delito de homicidio culposo. La fiscalía de la UFID N° 9 aguarda por los resultados finales de las pericias médicas que determinen la incidencia de la golpiza. El abogado de la familia anticipó que insistirán ante los tribunales para que se califique el hecho con mayor severidad, considerando que existió una agresión física contra un menor en situación de vulnerabilidad.
