Claudio Ubeda ensayó una formación con tres cambios de cara al partido del jueves por la Copa Libertadores, donde el equipo necesita ganar para seguir en competencia.
Boca se juega la continuidad en la Copa Libertadores. Este jueves, desde las 21.30, el equipo de Claudio Ubeda recibirá a Universidad Católica en busca de un triunfo que le asegure el pasaje a los octavos de final. Un empate o una derrota lo dejarán fuera de la fase de grupos, algo que no sucede desde 1994. El entrenador comenzó a probar variantes en ofensiva y mediocampo, con la idea de armar un equipo con mayor vocación de ataque, a la espera de la recuperación de algunas piezas.
El punto que más preocupa al DT está en la delantera. Al doble desgarro de Adam Bareiro se sumó la distensión muscular de Miguel Merentiel en el sóleo derecho. En Boca creen que difícilmente pueda arrancar como titular. Milton Giménez, que venía actuando como número 9, fue arriesgado ante Cruzeiro pese a una molestia en el tobillo derecho. Edinson Cavani no pudo completar la práctica por molestias físicas. No fue citado para el partido con los brasileños. A la espera de un parte médico oficial, el presente del uruguayo genera preocupación: se trata de una nueva recaída de su cuadro lumbar.
En la práctica de este lunes en la Bombonera, el técnico probó un esquema nuevo y la inclusión como titular de Exequiel Zeballos. Zeballos jugó como punta en un 4-4-2 junto a Milton Giménez. Ubeda también ensayó cambios en el medio: apostó por Ander Herrera en lugar de Tomás Belmonte. Si entra Herrera, Tomás Aranda volvería a recostarse sobre la izquierda. La mitad de la cancha la completarán Leandro Paredes y Milton Delgado. En la defensa, se mantendría gran parte de la base, con el ingreso de Marco Pellegrino por Ayrton Costa, que llegó al límite de amarillas.
El empate 1-1 en casa y el triunfo 2-0 de Católica sobre Barcelona dejaron a Boca contra las cuerdas en el Grupo D. Al Xeneize solo le sirve ganar. Si lo consigue, podría terminar primero en la zona, siempre que Cruzeiro no derrote como local a Barcelona. Boca ya tiene asegurado un lugar en los 16avos de final de la Copa Sudamericana. Católica, que lidera el grupo, también llega bajo presión: el triunfo o el empate lo clasifican, pero una derrota lo dejará eliminado si Cruzeiro vence a Barcelona.
El plantel de Boca volverá a entrenarse martes y miércoles en Ezeiza, pendiente de la evolución de Miguel Merentiel.
