Un nuevo estudio publicado en la revista ACS Omega revela que los cigarrillos electrónicos de alta capacidad acumulan sustancias tóxicas a medida que se utilizan, lo que aumenta el riesgo para los consumidores.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California-Riverside (UCR) encontró que los cigarrillos electrónicos de alta potencia, que ofrecen miles de caladas, pueden volverse más tóxicos con el uso prolongado. Los resultados fueron publicados el 28 de mayo en la revista ACS Omega.
Según los investigadores, los químicos tóxicos llamados aldehídos se acumulan en el e-líquido a medida que se expone repetidamente al calor. “Nuestros hallazgos sugieren que el fluido que permanece en un dispositivo muy utilizado tiene un perfil químico muy diferente y notablemente más tóxico que el e-líquido fresco”, afirmó Prue Talbot, profesora de biología celular y de sistemas molecular en la UCR.
El equipo analizó líquidos de 77 dispositivos de vapeo desechados de 20 marcas diferentes, con capacidades que iban desde 300 hasta 6.000 caladas. Encontraron que los niveles de aldehídos como metilglioxial (MGO), glioxial (GO) y formaldehído aumentaron significativamente tras el uso. “El formaldehído es un carcinógeno reconocido”, declaró Esther Omaiye, investigadora postdoctoral en la UCR.
Las pruebas en células pulmonares humanas mostraron que el MGO causó daños celulares significativos, siendo entre 10 y 100 veces más tóxico que el acetaldehído. “No son cantidades traza”, sostuvo Omaiye. “Cuando se probaron en células pulmonares humanas, estos aldehídos causaron daños medibles”.
Los investigadores recomendaron precaución con los dispositivos de alta capacidad, especialmente al final de su vida útil. “Hasta que las normas regulatorias no se pongan al día y exijan pruebas a lo largo de todo el ciclo de uso de un dispositivo, los consumidores no tienen forma de saber qué están inhalando realmente”, afirmó Omaiye. “El recuento de bolsas no es solo una cifra de marketing”, agregó Talbot. “Es una variable que afecta directamente a la exposición a productos químicos y debe incorporarse en las evaluaciones de seguridad”.
