El Papa León XIV realizó este domingo su tercer recorrido en papamóvil por las calles de Madrid, donde fue recibido por miles de fieles y bendijo a varios bebés. La jornada culminará con una misa en la Plaza de Cibeles ante un millón de asistentes.
León XIV salió poco después de las 9.00 de la mañana de la Nunciatura Apostólica, donde pasó su primera noche en Madrid, para dirigirse a la misa multitudinaria que se celebró a partir de las 10.00 horas en la Plaza de Cibeles. Al terminar el recorrido, el Papa fue recibido por los Reyes, la princesa de Asturias, la infanta Sofía y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, quien le entregó las llaves de la ciudad.
El Pontífice salió en coche de la Nunciatura y se detuvo para bendecir a un bebé de pocos meses, como hizo ayer con varios de ellos. En la calle Serrano, acompañado del cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, se bajó del vehículo para subirse al papamóvil.
Apostados a ambos lados de las calles, jóvenes, niños, mayores y familias con banderas españolas, del Vaticano y de otros países, especialmente latinoamericanos, saltaban y alzaban las manos para saludar al Papa. De nuevo en el papamóvil, se detuvo en varias ocasiones para bendecir a multitud de bebés.
Durante los primeros recorridos del sábado, los españoles corearon: «Papa León, te queremos un montón».
La Plaza de Cibeles y los alrededores están preparados para acoger hasta cerca de un millón de personas para la misa del Corpus Christi, presidida por el Papa León XIV, en el marco de su viaje a España del 6 al 12 de junio. Las vallas protectoras se abrieron a las 07.00 horas y los fieles comenzaron a ocupar sus puestos.
La jornada comenzó a las 10.00 horas en la Plaza de Cibeles, donde se celebró la Santa Misa y Procesión del Corpus Christi. Hasta ayer había 380.000 peregrinos inscritos, aunque la inscripción no era obligatoria.
El acto contó con la presencia de los Reyes y sus hijas, la ministra de Educación, Milagros Tolón, como única representante del Gobierno, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la portavoz en el Congreso de Vox, Pepa Millán, entre otras autoridades.
El altar de Cibeles tiene casi 600 metros cuadrados, con un Cristo de grandes dimensiones, una réplica del Cristo de las hermanas de Belén, colgado sobre el centro del altar. Habrá 200 personas entre celebrantes y acompañantes en el presbiterio, y unos 5.000 sacerdotes y concelebrantes en el anillo de autoridades.
Los asistentes podrán seguir la misa a través de 42 pantallas. El Papa pasará en papamóvil por prácticamente todos los sectores. Los organizadores avanzaron que habrá una gran escalinata por la que el Papa bajará para la procesión del Corpus Christi.
