Jimena Aduriz, madre de Ángeles Rawson, publicó un texto en su perfil de Facebook al cumplirse 13 años del femicidio de su hija, ocurrido el 11 de junio de 2013.
Jimena Aduriz, madre de Ángeles Rawson, publicó un mensaje en su perfil de Facebook al cumplirse 13 años del femicidio de su hija, ocurrido el 11 de junio de 2013. En el texto, acompañado de una fotografía de la lápida de Ángeles, Aduriz expresó: “13 desde el 2013. Cuánto pesa tu ausencia”.
En el mensaje, Aduriz añadió: “Es un ataúd en mi espalda que con el paso del tiempo se hace parte de ella… Tantas cosas han pasado, tantos recuerdos que dejaron de crearse, y la paradoja que lo siento como si hubiera sido ayer”. También recordó aspectos cotidianos de su hija: “Tu pelo enmarañado, arrastrando tus pantuflas, con tu mal humor hasta que te tomabas tu té con dos tostadas y ahí empezabas a sonreír. Tus comentarios graciosos que daban en el blanco, y nos hacías reír”.
Aduriz continuó: “Toda esa enorme vida de 16 añitos y tu futuro, eso te y me arrebataron. Hoy no puedo ser fuerte, mi amor… Mañana seguiré”. Y concluyó: “Me duele demasiado, y te amo de la misma forma, Mumina de mami”.
En cada aniversario del femicidio, Aduriz utiliza sus redes sociales para dedicar palabras a su hija. También ha expresado en reiteradas ocasiones su acompañamiento a familiares de otras víctimas de femicidios, como la familia Taddei y los Strzyzowski.
El crimen de Ángeles Rawson
El martes 11 de junio de 2013, un empleado del Complejo Ambiental Norte 3 del CEAMSE de José León Suárez encontró los restos de una adolescente en la cinta de residuos. En simultáneo, en el barrio de Palermo, familiares y amigos buscaban a Ángeles, quien había salido del colegio Virgen del Valle para una clase de gimnasia y fue vista por última vez llegando a la puerta de su casa.
La investigación judicial determinó que la joven fue víctima de un intento de abuso sexual. Se resistió y fue estrangulada manualmente hasta la muerte. Posteriormente, su cuerpo fue arrojado a un contenedor de basura y trasladado a la planta del CEAMSE.
Inicialmente, las sospechas apuntaron al entorno familiar, pero las pruebas y testimonios eximieron a su padrastro, Sergio Opatowski, quien tenía una coartada confirmada por cámaras de seguridad. Luego, la investigación se centró en el encargado del edificio, Jorge Mangeri, quien cayó en contradicciones durante su declaración y confesó: “Soy el responsable de lo de la calle Ravignani 2360. Mi mujer no tiene nada que ver”.
Mangeri fue condenado a prisión perpetua en 2015, pena confirmada por todas las instancias judiciales, incluida la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Durante una década, estuvo detenido en el penal de Ezeiza, hasta que fue trasladado al nuevo pabellón de ofensores sexuales del penal de Rawson, en Chubut.
