Cintia Belén Álvarez fue localizada en Mendoza tras permanecer casi un mes prófuga. La Justicia federal revocó el beneficio de arresto domiciliario y ordenó su traslado a un penal federal.
Cintia Belén Álvarez fue detenida en la provincia de Mendoza luego de permanecer prófuga durante casi un mes, tras violar el arresto domiciliario que le había sido otorgado en Neuquén. La mujer, condenada a cuatro años y medio de prisión por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes, fue puesta a disposición de la Justicia federal, que dispuso su alojamiento en el Complejo Penitenciario Federal VI de Cuyo.
La detención fue realizada por la Policía Federal Argentina y la División Antinarcóticos de Neuquén, luego de que las autoridades judiciales advirtieran que Álvarez había perdido contacto con los mecanismos de control dispuestos por el tribunal. El operativo de búsqueda se extendió durante varias semanas y requirió coordinación con fuerzas de seguridad de distintas jurisdicciones, ante la sospecha de que la condenada había abandonado la provincia.
La orden de detención fue emitida el 27 de mayo por el área de Ejecución del Tribunal Oral Federal de Neuquén, después de que el Ministerio Público Fiscal verificara que se desconocía el paradero de la mujer. La captura fue confirmada en una audiencia reciente, donde el juez de Ejecución dispuso que Álvarez permanezca alojada en el Complejo Penitenciario Federal VI de Cuyo.
Álvarez había recibido el beneficio de la prisión domiciliaria por razones familiares, medida que le permitía cumplir la condena bajo condiciones y controles específicos. Durante los primeros meses, el monitoreo de las obligaciones impuestas no presentó irregularidades. Sin embargo, en las semanas previas a la recaptura, el Ministerio Público Fiscal detectó que la mujer no se encontraba en el domicilio declarado y que las autoridades perdieron contacto con ella.
La investigación sobre la fuga derivó en una alerta a nivel nacional y la activación de mecanismos de cooperación entre distintas fuerzas policiales. La localización de Álvarez en Mendoza fue el resultado de un seguimiento conjunto, que incluyó la revisión de movimientos y comunicaciones en diversas provincias. Una vez detenida, se ordenó su inmediato traslado a una unidad carcelaria federal, revocando así el beneficio de la prisión domiciliaria.
La causa por la que recibió la condena se originó en la presunta existencia de un punto de venta de estupefacientes en Centenario, donde se documentaron movimientos frecuentes de compradores y se incautaron elementos utilizados para el fraccionamiento y venta de drogas. En esa causa, también fue imputado un albañil de 34 años, expareja de Álvarez, considerado partícipe en la maniobra. La pesquisa, encabezada por el Departamento Antinarcóticos de la Policía de Neuquén, determinó que la actividad ilícita continuaba incluso cuando el hombre no se encontraba en el domicilio.
El 29 de agosto de 2025, el Tribunal Oral Federal de Neuquén condenó a Cintia Belén Álvarez a cuatro años y medio de prisión efectiva, en un juicio abreviado donde la acusada aceptó los cargos. En el mismo expediente, la expareja de Álvarez recibió una pena de tres años de prisión en suspenso, al ser considerado partícipe secundario. El juez unipersonal del tribunal advirtió al hombre que, debido a que acumula cuatro condenas previas, una nueva infracción lo obligará a cumplir la pena en prisión.
