Durante abril, la mayor parte de las economías regionales extendió su crisis, que contrasta con el boom de los grandes complejos cerealero y oleaginoso. Así lo mostró un informe sectorial que analizó la performance de las distintas actividades que componen al sector.
El Banco Mundial aprobó la garantía de u$s2.000 millones para la Argentina. Las exportaciones de China crecen pero el consumo interno cae: la economía de las dos velocidades.
Se trata del Semáforo de Economías Regionales, elaborado por Coninagro. Según el trabajo, durante el cuarto mes hubo solo 4 actividades en verde sobre un total de 16. En tanto, 7 quedaron en amarillo y 8 en rojo.
El semáforo analiza tres componentes: negocio, productivo y mercado. El primero evalúa la evolución del precio y el costo, tanto mensual como interanual. El segundo mide el área o stock, según corresponda, y la producción. Y el último, la evolución de las exportaciones y las importaciones de las producciones, así como el consumo interno.
Las economías regionales que siguen en rojo
Entre las actividades que permanecen en rojo, se encuentran la yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y mandioca.
En la mayoría de estos casos, el problema principal está en el componente de negocio: los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades.
Las actividades en amarillo
Aquellos sectores en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y este mes se incorpora la papa. Estos sectores presentaron señales mixtas: los precios no lograron acompañar la inflación, la demanda se mantuvo estable o con poca dinámica y los costos continuaron elevados. Esta combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas.
Las actividades en verde
Las actividades en verde son cuatro e incluyen bovinos, ovinos, granos y miel. En todos estos sectores se observó un buen componente de negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación, aunque con alerta en el caso de granos por la disparada de precios de los fertilizantes nitrogenados y el gasoil. Este resultado se complementó con un buen desempeño en los mercados y con indicadores productivos que acompañaron.
El dato que varió
La papa pasó al amarillo impulsada por la recuperación de su precio: en abril, el valor al productor trepó un 65% respecto al año anterior y mejoró un 10% frente a marzo.
La campaña 2024/25 estuvo marcada por una sobreoferta que deprimió los precios. La respuesta del sector fue reducir la superficie sembrada un 12%, hasta las 33.722 hectáreas, lo que recortó la oferta y motorizó la mejora de precios que se viene registrando desde principios de 2026.
El semáforo en perspectiva histórica
El semáforo de economías regionales de Coninagro se publica mensualmente desde hace más de ocho años, lo que permite evaluar el desempeño de las distintas actividades en una perspectiva de largo plazo.
De las 19 economías relevadas, 8 estuvieron en situación crítica más de la mitad del tiempo. La vitivinicultura encabezó los casos más comprometidos, con registros en rojo en el 72% de los meses analizados, seguida por el arroz y los cítricos con el 65%, y la lechería con el 64%.
En contraste, las carnes bovinas, porcinas y aviar lideraron las trayectorias más positivas, con registros en verde en el 48%, 47% y 41% de los meses analizados respectivamente. La producción manisera y el complejo granario también se destacaron, con el 38% y el 46% de los meses en zona favorable.
El comercio exterior de las economías regionales
En el primer cuatrimestre 2026, las 19 actividades relevadas exportaron por u$s19.866 millones, lo que representa un incremento del 36% respecto del promedio histórico de la última década para el mismo período (u$s14.567 millones).
Según el informe publicado, dentro del ranking exportador, el principal protagonista volvió a ser el complejo granario (soja, maíz, trigo, girasol, cebada y sorgo), que concentró u$s15.573 millones, equivalentes al 78% del total. La soja explicó el 45% del monto (u$s6.953 millones), seguida por el maíz con el 19% (u$s3.016 millones) y el trigo con u$s2.633 millones (17%), mientras que el girasol y cebada aportaron el 11% y 7%. En segundo lugar, se ubicó el sector bovino, con exportaciones por u$s1.790 millones (9% del total). Más atrás se posicionaron la lechería, con u$s588 millones, y la actividad manicera, con u$s422 millones.
