La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia autorizó la fusión entre Telecom y Telefónica, operación que implica la transferencia de 6 millones de usuarios a un tercer operador.
La fusión entre Telecom y Telefónica se convirtió en uno de los principales temas económicos y políticos del mercado argentino. Según informó el periodista Ariel Maciel, aunque se trata formalmente de una operación entre privados, tiene una fuerte dimensión política.
Maciel explicó que Telefónica anunció su salida del país y que esa operación fue adquirida por el Grupo Clarín. Antes de la fusión, el mercado estaba repartido entre distintos jugadores, pero luego la concentración aumentó significativamente. “La realidad es que hoy, a través de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, lo que hizo fue decirle al grupo Clarín, ok, te apruebo la fusión de Clarín Telefónica”, afirmó.
Sobre la medida, Maciel sostuvo: “Lo que van a tener que hacer es derivar 6 millones de sus usuarios que tienen actualmente hacia un tercer operador que todavía no se sabe cuál puede llegar a ser”. Esa cifra representa el 40% de los usuarios de la fusión Telecom-Telefónica. El grupo Clarín había ofrecido desprenderse de 3 millones de usuarios, la mitad de lo que exige ahora el Gobierno.
Para el entrevistado, la lectura de la decisión tiene distintas interpretaciones: “Para algunos es un golpe, para otros es un golpe fuerte querer desarticular todo eso, que sería mucho más de lo que venía presentando Clarín. Para otros es un golpe soft para poder sentarse y seguir negociando”.
Maciel agregó que el punto central es cómo queda configurado el mercado de telecomunicaciones. “Se terminaría conformando un duopolio, pero con la diferencia de que no hay 50-50, sino que hay un 70-30 para esa competencia”, concluyó.
