La iniciativa del gobierno recibió aprobación por una mínima diferencia. Paralelamente, la situación de Manuel Adorni provocó divisiones en el bloque oficialista.
El miércoles, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto del súper RIGI con 130 votos, uno más que el quórum necesario para sesionar. El número refleja un respaldo político reducido, según indicaron fuentes parlamentarias.
En paralelo, la continuidad de Manuel Adorni como jefe de gabinete generó tensiones dentro del oficialismo. Durante una reunión de bloque, se registró un cruce entre Patricia Bullrich y un enviado del Poder Ejecutivo, Ignacio Devitte. Según versiones, Bullrich respondió a una instrucción de defender a Adorni con la frase: “Acá nadie viene a dar órdenes. Órdenes dan los militares”.
El Senado no logró sesionar el jueves para tratar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluía un capítulo sobre limitación de venta de tierras en zonas de frontera a extranjeros. El oficialismo no ingresó al recinto, mientras que el peronismo decidió no sentarse. El radicalismo, por su parte, condicionó su apoyo a la obtención de dos tercios de los votos para tratar la interpelación a Adorni.
El presidente Javier Milei mantiene a Adorni en el cargo, según declaró Devitte: “Manuel no va a renunciar nunca. Javier le tiene prohibido renunciar”.
Además, el exsenador Esteban Bullrich renunció a su afiliación al PRO, lo que generó divisiones internas en el partido. Mientras tanto, el expresidente Mauricio Macri participó el viernes en una cumbre partidaria en Mar del Plata, con dirigentes de la provincia de Buenos Aires.
