El alcalde de Cali, Alejandro Éder, pidió el miércoles 1 de julio la renuncia protocolaria de todos los integrantes de su gabinete, como parte de una revisión de su equipo de Gobierno para la recta final de su mandato.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, solicitó el miércoles 1 de julio la renuncia protocolaria de todos los integrantes de su gabinete. La medida fue comunicada durante una reunión de trabajo con los secretarios y funcionarios de primer nivel de la alcaldía.
La solicitud no implica que todos los funcionarios abandonen sus cargos de inmediato, pero deja abierta la posibilidad de realizar cambios en áreas consideradas estratégicas para afrontar los desafíos de la ciudad durante los próximos 18 meses del actual periodo de Gobierno.
Hasta el momento, no se ha anunciado oficialmente quiénes permanecerán en sus funciones ni los nombres de posibles nuevos integrantes del gabinete. La administración definirá en los próximos días la conformación del equipo que acompañará a Éder en la recta final de su gestión.
Las renuncias protocolarias son un mecanismo frecuente en las administraciones públicas. Permiten a los mandatarios reorganizar sus equipos, introducir nuevos perfiles en cargos clave o ratificar a quienes consideran indispensables para cumplir las metas de gobierno. En Cali, la revisión llega en un momento determinante, con retos en seguridad, movilidad, infraestructura, desarrollo económico y programas sociales.
El propósito del proceso es consolidar un gabinete con mayor cohesión frente a las prioridades fijadas por el alcalde, fortalecer la ejecución de proyectos estratégicos y acelerar el cumplimiento de las metas del Plan de Desarrollo Distrital.
Alejandro Éder había realizado modificaciones en distintas dependencias desde que asumió el cargo, pero nunca antes había extendido la revisión a la totalidad de su gabinete. Durante 2024 fueron retirados de sus cargos siete funcionarios, y en lo corrido de 2026, el mandatario renovó las cabezas de las secretarías de Seguridad y Movilidad.
La Alcaldía de Cali cuenta con una estructura de 15 secretarías de despacho, incluyendo Gobierno, Seguridad y Justicia, Movilidad, Salud Pública, Educación, Cultura, Turismo, Desarrollo Económico e Infraestructura, entre otras. A esto se suman departamentos administrativos y unidades especiales que respaldan la operación del Gobierno distrital.
El proceso no implica una salida inmediata de todos los funcionarios. La renuncia protocolaria deja los cargos a disposición del mandatario, quien decidirá caso por caso qué secretarios y directivos continuarán y cuáles serán reemplazados. Se espera que en las próximas horas la administración anuncie las primeras decisiones.
