El indicador de JP Morgan cerró en 417 puntos básicos, con una caída sostenida durante la semana. El dólar oficial se mantiene en $1.510 y los activos argentinos suben hasta 4% en Wall Street.
El Riesgo País de la Argentina experimentó una marcada disminución durante la jornada de hoy, situándose de forma definitiva en las 417 unidades. Este indicador, confeccionado diariamente por la entidad financiera internacional JP Morgan, consolidó su tendencia a la baja gracias a la sostenida escalada y firmeza de los bonos soberanos en el mercado local y exterior.
El comportamiento positivo de los activos financieros locales se alinea con las expectativas de los inversores respecto al cumplimiento de los compromisos fiscales y los próximos pagos de vencimientos de la deuda pública.
El dólar oficial se mantiene en $1.510 y los activos argentinos suben hasta 4% en Wall Street. El índice de Riesgo País para la Argentina finalizó este jueves establecido en los 417 puntos básicos. Esta cifra constituye un avance significativo en la compresión de la brecha financiera y estuvo apuntalada de forma directa por el incremento en las cotizaciones de los títulos públicos en dólares.
La mejora de los precios en las paridades de los bonos soberanos —tanto de ley nacional como de ley extranjera— permitió recortar la tasa de retorno exigida por los mercados y consolidar un cierre en terreno positivo para los activos domésticos.
Durante el transcurso de la última semana, el termómetro de desconfianza soberana mantuvo una trayectoria predominantemente declinante, despegándose de los valores más altos anotados durante los tramos previos del año. El indicador ha venido experimentando oscilaciones ligadas a la volatilidad global y a las decisiones de política económica interna. La tendencia de las últimas ruedas se orientó hacia una fuerte compresión, rompiendo marcas anteriores ante una mayor previsibilidad en el plano financiero.
La compresión del índice se profundizó a medida que el mercado de renta fija comenzó a asimilar las señales de ordenamiento macroeconómico y la ratificación del superávit fiscal como eje de la gestión pública. La solidez en la demanda de los bonos globales y de los títulos de la serie Bonar mitigó las dudas operativas entre los inversores internacionales respecto a la capacidad de pago de los vencimientos inminentes. Los analistas del mercado local señalaron en sus informes que estas condiciones disminuyeron de manera paulatina la prima de riesgo exigida a los instrumentos argentinos.
Asimismo, los reportes especializados de las mesas de operaciones coincidieron en que el ingreso de flujos hacia los mercados emergentes y la estabilización del escenario cambiario doméstico blindaron el optimismo de los operadores. La consistencia en las variables monetarias permitió que el indicador de JP Morgan se ubicara firmemente por debajo de las resistencias técnicas previas. De este modo, la evolución semanal consolidó un escenario técnico que aporta un panorama con menor incertidumbre para el financiamiento de los títulos del Estado.
El Riesgo País es un índice económico elaborado por la banca de inversión estadounidense JP Morgan —denominado formalmente Emerging Markets Bond Index (EMBI)— que calcula la diferencia de rendimiento existente entre los títulos de deuda emitidos por un Estado emergente y los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Estos últimos instrumentos norteamericanos son considerados de manera universal en el ámbito de las finanzas globales como el activo financiero de referencia libre de riesgo de impago, sirviendo como base estructural para la comparación de tasas.
La unidad de medida del indicador se expresa técnicamente a través de puntos básicos en los mercados financieros internacionales. Una equivalencia de 100 puntos básicos representa de manera exacta un diferencial de tasa de interés del 1% anual por encima de lo que abona el Tesoro estadounidense. En consecuencia, la actual marca de 417 puntos básicos implica que el Estado argentino debería convalidar teóricamente una tasa de interés de 4,17 puntos porcentuales por sobre el rendimiento de la deuda de la principal economía del mundo en el caso de intentar colocar nuevas obligaciones negociables.
La fluctuación sistemática del índice opera como un indicador de la confianza que poseen los grandes fondos de inversión internacionales respecto a la solidez económica de un país y su capacidad de repago. Cuando los bonos soberanos de una nación elevan su cotización de mercado debido a un incremento de la demanda de los compradores, el rendimiento de dichos títulos disminuye de forma inversamente proporcional. Este proceso provoca una reducción directa en el diferencial medido por el JP Morgan y señaliza una mejora de las condiciones financieras de la nación ante el crédito internacional.
