El Poder Ejecutivo se prepara para presentar una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, en línea con las exigencias del Fondo Monetario Internacional, que propone un modelo similar al del Banco Central de Perú.
En 2018, cuando aún no era presidente, Javier Milei protagonizó la obra de teatro El consultorio de Milei en el Teatro Picadilly de la calle Corrientes. Al final de la función, Milei rompía con un bate de béisbol una maqueta del edificio del Banco Central de la República Argentina (BCRA), simbolizando su propuesta de disolver la entidad. Esa idea, junto con la dolarización, fue uno de los ejes de su campaña electoral de 2023.
Ese mismo año, el Fondo Monetario Internacional (FMI) firmó con el gobierno de Mauricio Macri un acuerdo Stand By, que incluía la reforma de la Carta Orgánica del BCRA. El organismo, entonces dirigido por Christine Lagarde, exigía fortalecer la institución, otorgándole mayor autoridad sobre la emisión monetaria y la defensa del peso, así como la fiscalización de la deuda del Tesoro. Como ejemplo, el FMI mencionó al titular del Banco Central de Perú, Julio Velarde Flores, reconocido por la estabilidad de la moneda peruana.
Ahora, el gobierno de Milei avanza en la reforma del BCRA. Según fuentes oficiales, se abandonará la propuesta de eliminar la entidad y se adoptará el modelo peruano, tal como lo solicita el FMI. Argentina mantiene con el organismo una deuda de aproximadamente 57.250 millones de dólares.
En junio de 2024, el FMI publicó un informe técnico en el que detalló que la política cambiaria argentina debe asimilarse a la experiencia peruana implementada desde 2006 por Velarde. El esquema, denominado “flotación libre a la peruana”, implica que el Banco Central no preste dinero al Poder Ejecutivo, salvo por obligaciones presupuestarias aprobadas por mayoría absoluta del Congreso. Además, prohíbe la emisión de deuda por parte del banco y la transferencia de pasivos del Ejecutivo a la entidad. En caso de incumplimiento, el titular y el directorio serían removidos.
La política cambiaria peruana no permite valores alternativos entre el sol y el dólar, ni restricciones a la compra de divisas. Los bancos pueden ofrecer cuentas en dólares, y el Banco Central no interviene en esas cuentas. Desde 2006, Velarde mantiene este sistema, que ha convertido al sistema financiero peruano en uno de los más estables de la región.
El gobierno de Milei se encuentra ultimando los detalles de la reforma del BCRA, que será presentada próximamente. La propuesta original de disolver la entidad quedaría archivada, alineándose con las exigencias del FMI.
