El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, y su par de Polonia, Karol Nawrocki, mantuvieron un encuentro en Ankara, en el marco de la cumbre de la OTAN, después de una crisis diplomática por diferencias históricas y la retirada de una condecoración.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, y su par de Polonia, Karol Nawrocki, se reunieron en Ankara, en el primer encuentro entre ambos desde el inicio de la crisis diplomática que afectó la relación bilateral. La conversación, realizada en los márgenes de la cumbre de la OTAN, duró más de una hora y estuvo centrada en el conflicto en torno a la memoria histórica y la decisión de Varsovia de retirarle a Zelensky la máxima condecoración estatal.
“Fue una conversación importante y necesaria. Hablamos durante más de una hora. Nos enfrentamos a una amenaza común: Rusia. Y es vital que mantengamos el entendimiento mutuo, apoyo y unidad de acción. Nuestros países necesitan únicamente relaciones fuertes. Hemos acordado continuar el diálogo”, declaró el mandatario ucraniano.
El encuentro fue adelantado por el asesor de comunicación de Zelensky, Dmitró Litvin, quien lo definió como “sustancial” y afirmó que ambos líderes abordaron “todo lo que era necesario”.
Las diferencias entre Kiev y Varsovia escalaron cuando Zelensky decidió homenajear a una unidad militar ucraniana con el nombre del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), una organización a la que Polonia atribuye masacres de civiles durante la Segunda Guerra Mundial. En respuesta, Nawrocki resolvió retirarle a Zelensky la Orden del Águila Blanca, la mayor distinción del Estado polaco.
El presidente polaco también señaló los límites del acercamiento: “Para los ucranianos los asuntos relacionados con la UPA y sus símbolos son innegociables, al igual que para los polacos las emociones que suscita el genocidio que cometió esta milicia ultranacionalista en los territorios de Polonia ocupados por la Alemania nazi”.
Nawrocki recalcó tras la reunión: “Lo que sin duda no cambió es que Rusia sigue siendo la principal amenaza tanto para Ucrania como para Polonia. En lo que respecta a las amenazas a nuestra independencia, miramos en la misma dirección; eso no cambió”.
El encuentro ocurre en un momento en que ambos gobiernos buscan retomar el diálogo tras semanas de fricciones y gestos de distanciamiento. Antes de esta cita, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, afirmó que su país carga con la responsabilidad principal de proteger la frontera oriental de la Unión Europea y la OTAN, por lo que pidió un trato especial de sus socios, aunque confirmó que Varsovia seguirá apoyando a Ucrania frente a Rusia.
“No porque crea que Ucrania no lo necesite, sino porque creo que Polonia tiene responsabilidades muy importantes con respecto a toda la frontera oriental de la Unión Europea, y todos deben tenerlo en cuenta”, dijo Tusk. “Ya no puede ser que solo Varsovia muestre buena voluntad todo el tiempo. Las buenas relaciones son de interés mutuo, pero requieren la buena voluntad de Kiev”, agregó.
Además, Polonia acusó a Ucrania de no respetar un acuerdo que preveía el intercambio de tecnología de drones por cazas MiG. El ministro de Defensa polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, afirmó que, ante el incumplimiento ucraniano, Varsovia optó por suspender la entrega de los aviones.
(Con información de EFE y Europa Press)
