El escritor e historiador del deporte Luciano Wernicke publicó ‘Goles sangrientos’, un libro que recorre décadas de manipulación política del fútbol por parte de dictadores, regímenes militares y narcotraficantes.
El escritor e historiador del deporte Luciano Wernicke publicó recientemente el libro Goles sangrientos, en el que analiza cómo el fútbol fue utilizado como herramienta política y de propaganda a lo largo de la historia. En una entrevista con Infobae Cultura, Wernicke explicó que el deporte profesional tiene “mucho de política, mucho de economía, mucho de tema social importante, cultural, y un poquito de deporte”.
El libro abre con una cita de Diego Maradona: “Un triunfo en el fútbol no baja el precio del pan”. También incluye declaraciones de Joseph Goebbels y Ernesto “Che” Guevara. Según Wernicke, estas tres figuras, de contextos opuestos, entendieron el fútbol como un idioma universal. “Cuando yo hablo de fútbol me entienden en Tailandia, en Japón, en los países árabes, en Canadá, en Estados Unidos”, afirmó.
Entre los episodios históricos que repasa el libro, Wernicke mencionó el caso de Julio Argentino Roca, quien asistió a un partido de fútbol entre Argentina y Brasil en 1908 como delegado del gobierno argentino para evitar un conflicto bélico. Roca pidió a los jugadores argentinos que no ganaran por goleada para no tensar la relación diplomática, pero el equipo argentino ganó 5 a 0. “Fue el primero que intentó utilizar al fútbol para obtener un beneficio político y le pasó lo mismo que a todos los demás: fracasó”, sostuvo Wernicke.
El autor señaló que la única excepción histórica que encontró fue el caso de Francisco Franco en España. Según Wernicke, Franco no favorecía al Real Madrid, sino que prefería que ganaran el Athletic Club de Bilbao o el Fútbol Club Barcelona, ambos de regiones separatistas, para mantener la unidad del país. “Cuando ganaba el Athletic Club, eran campeones de España, estaban dentro de España”, explicó.
En relación con la dictadura argentina, Wernicke indicó que el general Leopoldo Galtieri prolongó la guerra de Malvinas en 1982 con la esperanza de que una victoria en el Mundial de fútbol de ese año mitigara la derrota militar. “Yo creo que en todo caso lo de Galtieri sirvió más, porque gracias a todo ese desastre recuperamos la democracia enseguida”, afirmó.
Consultado sobre los últimos mundiales, Wernicke consideró que la influencia política persiste, pero que actualmente predomina el factor económico. Señaló que los principales auspiciantes de la FIFA son empresas estadounidenses y que el interés por incluir a India y China en el Mundial responde a la apertura de nuevos mercados. “Si vos te fijás, tenés tarjeta de crédito yanqui, cerveza yanqui, casa de comidas rápidas yanqui”, dijo.
Wernicke también destacó el impacto de Lionel Messi en el fútbol estadounidense: mencionó que su llegada al Inter Miami incrementó la asistencia a los estadios y las suscripciones a Apple TV, que transmite la MLS. “Leo le está dando de comer a mis hijos”, declaró.
