El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se refirió este lunes a la postura de Estados Unidos en el conflicto con Irán y cuestionó la decisión de cobrar peaje en el estrecho de Ormuz.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este lunes que la intención de Estados Unidos de cobrar peaje en el estrecho de Ormuz constituye un acto de piratería. «A eso se llamaba piratería. Un país importante como es Estados Unidos, que durante mucho tiempo combatió a la piratería, ahora no puede convertirse en pirata», declaró durante una ceremonia en la que estuvo acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, y el titular de la Secretaría General de la Presidencia, Guilherme Boulos.
Lula sostuvo que Estados Unidos busca «sacar provecho económico» del conflicto. «Eso no es común, no es normal, esto no es democrático ni civilizado. Es algo anormal: aprovechar una desgracia para ganar dinero a costa de esa misma desgracia», agregó.
El mandatario también se refirió a los argumentos esgrimidos por Washington para iniciar la ofensiva contra Irán. «Irán no tenía armas nucleares, no tenía capacidad para fabricarlas ni tenía intención de hacerlo», afirmó.
En relación con el impacto doméstico, Lula señaló que el conflicto en Medio Oriente encarece los alimentos básicos en Brasil, como los frijoles y el arroz, debido al aumento del costo del gasoil, combustible utilizado para el transporte de la mayor parte de los productos. «El estrecho de Ormuz es responsabilidad de ellos, antes no estaba cerrado. No fue Brasil quien inventó la guerra con Irán. ¿Brasil disparó algún tiro? No. ¿Brasil mató a alguien? No. Fue él (Trump) quien inventó esa guerra», manifestó.
Las declaraciones se produjeron durante una visita a un centro tecnológico en Mauá, en el cordón industrial de San Pablo, donde Lula supervisó estudios para aumentar la proporción de biodiésel mezclado con el gasoil convencional. Estos ensayos forman parte de la estrategia oficial para contener el alza de los combustibles, que ya incluye subsidios al diésel y la nafta. El Ministerio de Hacienda expresó confianza en que los motores de los camiones asimilen el incremento del biodiésel, lo que permitiría aplicar la nueva dosificación antes de fin de año.
