Mas Noticias

Casación confirmó el rechazo a la prisión domiciliaria de Lázaro Báez

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el recurso de Lázaro Báez y confirmó que continuará detenido en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.

La inflación de junio fue de 1,9% y perforó el piso del 2% mensual

El economista Maximiliano Ramírez analizó el dato de inflación de junio, que fue de 1,9% y marcó el tercer mes consecutivo de desaceleración. La inflación núcleo bajó a 1,6%.

Joel Huiqui debutará como técnico de Cruz Azul en el Apertura 2026 ante San Luis

Joel Huiqui asume como entrenador de Cruz Azul para el Torneo Apertura 2026. Su debut será ante San Luis en el estadio Libertad Financiera. El equipo es campeón defensor tras ganar el Clausura 2026.

General Balza: «En Malvinas como en el Mundial, nosotros estábamos por un sentimiento y ellos no»

El exjefe del Ejército y veterano de Malvinas, Martín Balza, analizó la victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra y el despliegue de la bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas». En diálogo con Net TV y Radio Perfil, el general retirado comparó la cohesión del equipo de fútbol con la de los soldados argentinos en las islas, y recordó una anécdota de su cautiverio para explicar las diferencias de motivación entre argentinos y británicos.

La reciente victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra reabrió el debate sobre la memoria histórica y geopolítica vinculada a Malvinas, tras el mensaje de los jugadores: «Las Malvinas son argentinas». Para reflexionar sobre este cruce de emociones, Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), dialogó con el General Martín Balza, veterano de guerra en las islas, donde combatió con el grado de teniente coronel como jefe del Grupo de Artillería 3.

Martín Balza es un militar en situación de retiro. Ejerció como jefe del Estado Mayor General del Ejército entre 1991 y 1999. Tras pasar a retiro con el grado de teniente general, se desempeñó como embajador argentino ante Colombia (2003-2011) y en Costa Rica (2012-2016).

— General, ¿qué sintió ayer cuando vio el partido? ¿En algún momento encontró una metáfora de lo que allí sucedía?

— Bueno, por principio, estoy seguro de haber experimentado lo que experimentó todo el pueblo argentino. Pero hay algo que profundamente me impactó: ver en ellos capacidad en lo que hacían, coraje, liderazgo y modestia. La cohesión se dio también allí. La cohesión es la acción que resulta de compartir un ideal común entre los integrantes de una organización o de la selección de fútbol. Pero para que exista cohesión se exige conocimiento mutuo, tiempo para lograrlo y adiestramiento en conjunto. Eso es lo que logró el director técnico de nuestro seleccionado de fútbol. Esa cohesión la transmitió al marco de los jugadores. Esa cohesión la logró el director técnico en el equipo con el mejor jugador de fútbol que tenemos y, quizás, uno de los mejores del mundo, que es Messi.

Ahora, hay algo que relacioné también. Es un partido de fútbol con todas sus implicancias, pero no hay que trasladarlo a la guerra de Malvinas. La guerra no debe trasladarse ni a todos los ingleses ni a los británicos, porque una cosa son los que concibieron la guerra por parte de la señora Thatcher —quien necesitaba una guerra por su prestigio caído y no vaciló—, como la necesitaba Galtieri, porque se despedazaba la dictadura y, de haber tenido éxito la ocupación de las Malvinas, era prorrogar la dictadura. También hubo un apoyo en esa guerra porque le convenía a los Estados Unidos. Por eso digo, la guerra es una cosa muy compleja; tenemos que apartarla del fútbol.

— Usted habló de «señores de la guerra» en lugar de «pibes». ¿Por qué?

— Me guío por lo que vi. Me guío por los litoraleños, esos correntinos, misioneros, chaqueños y formoseños que yo tuve la oportunidad de mandar, y por otros de otras unidades que vi. No eran «pibes de la guerra», no eran «los chicos de la guerra»: eran señores de la guerra por el comportamiento que tuvieron en todo sentido. Por eso, es minimizar a los soldados llamarlos así. En mi opinión —y respeto todas las opiniones—, fueron señores de la guerra.

— ¿Vio algo en esos señores de la guerra de 18 años reflejado en estos jugadores de veintipico de años que comandó Scaloni?

— Quizás vi muchas cosas y en el momento no las interpretaba. A esos mal llamados «pibes» —pido disculpas porque es una opinión personal— yo los llamo señores de la guerra porque los británicos también tenían soldados de 17 años. Es decir, que la capacidad de un hombre en el combate no está dada por la edad, está dada por el adiestramiento que tiene. Ellos tuvieron soldados de 17 años, pero entrenados. Acá hubo unidades muy entrenadas con soldados de 18 y 19 años, y otras en las que, lamentablemente por la irresponsabilidad de Galtieri y todo su séquito, los mandaron sin la instrucción adecuada. Pero hubo unidades de soldados instruidos. Una fue la mía, porque tenía un sistema de incorporación diferente; entonces, los soldados estaban instruidos.

Pero ayer, cuando escuché con esa modestia, esa simpleza, esa sinceridad y esa honestidad intelectual al director técnico, volví a lo que le dije: la cohesión y el ejercer un liderazgo. Creo que en la vida, en cualquier institución, ya sea la presidencia de un club de fútbol o la presidencia de la Nación en cualquier país, se necesita capacidad y se necesita liderazgo. Liderazgo es, militarmente, yo siempre decía que la mejor voz de mando es el ejemplo personal. Las palabras pueden convencer, pero los ejemplos arrastran. Y eso lo lograron el director técnico y ese conductor del seleccionado, Messi: la cohesión en compartir un ideal. Ya con lo que han hecho, quedan en la historia.

— Se planteaba que nuestros soldados estaban luchando por la patria y que los ingleses eran soldados profesionales que no tenían un sentimiento de pertenencia como el que tenían los argentinos. ¿Notó alguna diferencia respecto de esa motivación?

— Sí, es difícil quizás compatibilizar los dos aspectos, pero les cuento una anécdota. Estando prisionero de guerra —estuve un mes prisionero—, conversé con oficiales y con algunos soldados británicos, y me quedó grabado lo siguiente. De la conversación salió el tema de Malvinas y un soldado me dijo: «Yo no sé si vinimos a esta guerra a defender estas islas, que yo no las conocía ni sabía que existían, y no sé si son suyas o nuestras. Pero yo estaba en… —no me nombró un país que me suene a Suecia, pudo no ser Suecia—, …estaba en tal país europeo, me ordenaron venir y acá estoy. Soy un soldado y tuve que venir». Entonces le dije que sí, que quizás en el caso nuestro fue distinto. Porque las Malvinas para el británico, para los ingleses —en este caso particular del partido de ayer—, no son un sentimiento. No son un sentimiento. Es algo que supera el sentimiento: es un contexto político de dominación del Atlántico Sur con el triángulo que tienen los británicos y norteamericanos en el Índico (la isla Diego García, la isla Ascensión y Malvinas). Controlan los dos grandes pasos oceánicos, del Índico al Atlántico y del Atlántico al Pacífico, y la proyección a la Antártida. Es un tema netamente político. El soldado británico me transmitió eso: vinieron porque les ordenaron venir y porque eran soldados. Muy distinto es el caso de los nuestros, que pelearon por un sentimiento.

— General, ¿quiere decir algo más?

— Una vez más digo que la guerra es un renunciamiento a las más escasas pretensiones de la humanidad. Y con respecto a Malvinas —que recién hemos recordado el mes pasado en un aniversario más—, todos los muertos de Malvinas, argentinos y británicos, deben seguir viviendo no solo en la turba y en el mar austral, sino también donde la verdadera humanidad mantiene su alto valor. Por eso, quizás esta noche, terminado el partido, la alegría que nos dieron estos hombres es extraordinaria. Compartí y sufrí como todo el pueblo argentino. Pero la verdadera humanidad mantiene su alto valor. En la guerra hubo muertos, aproximadamente, según ciertas cifras, más de 300 muertos británicos y los 649 nuestros. Al pueblo argentino le pido una oración, cualquiera sea el credo que tengan, por todos los caídos y por los políticos que los llevaron a la guerra. Muchas gracias.

Más Noticias

Casación confirmó el rechazo a la prisión domiciliaria de Lázaro Báez

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el recurso de Lázaro Báez y confirmó que continuará detenido en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.

La inflación de junio fue de 1,9% y perforó el piso del 2% mensual

El economista Maximiliano Ramírez analizó el dato de inflación de junio, que fue de 1,9% y marcó el tercer mes consecutivo de desaceleración. La inflación núcleo bajó a 1,6%.

Joel Huiqui debutará como técnico de Cruz Azul en el Apertura 2026 ante San Luis

Joel Huiqui asume como entrenador de Cruz Azul para el Torneo Apertura 2026. Su debut será ante San Luis en el estadio Libertad Financiera. El equipo es campeón defensor tras ganar el Clausura 2026.

La bandera por Malvinas y la respuesta del gobierno británico

Los jugadores argentinos desplegaron una bandera con la leyenda 'Las Malvinas son argentinas' tras el partido contra Inglaterra. El gobierno británico emitió un comunicado al respecto.

Casación confirmó el rechazo a la prisión domiciliaria de Lázaro Báez

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó el recurso de Lázaro Báez y confirmó que continuará detenido en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.

La inflación de junio fue de 1,9% y perforó el piso del 2% mensual

El economista Maximiliano Ramírez analizó el dato de inflación de junio, que fue de 1,9% y marcó el tercer mes consecutivo de desaceleración. La inflación núcleo bajó a 1,6%.

Joel Huiqui debutará como técnico de Cruz Azul en el Apertura 2026 ante San Luis

Joel Huiqui asume como entrenador de Cruz Azul para el Torneo Apertura 2026. Su debut será ante San Luis en el estadio Libertad Financiera. El equipo es campeón defensor tras ganar el Clausura 2026.