Comisiones Obreras (CCOO) informó que alcanzó un preacuerdo con la dirección de Airbus que incluye una revisión salarial del 5%, el mantenimiento de las condiciones actuales de teletrabajo y la implementación de vacaciones flexibles por centro, tras una huelga iniciada el 1 de julio.
Comisiones Obreras (CCOO) anunció que, tras varias horas de negociación durante la tarde del jueves, alcanzó un preacuerdo con la dirección de Airbus para una revisión salarial, el mantenimiento de las condiciones actuales de teletrabajo y el establecimiento de vacaciones flexibles en cada centro de la empresa. La huelga fue iniciada el 1 de julio por el sindicato SIPA, al que CCOO se incorporó el martes pasado.
Según un comunicado del sindicato, el preacuerdo incluye una revisión salarial general del 5% para enero de 2026 y abril de 2027, además de un 0,5% adicional reservado para RSI y promociones, respectivamente. También contempla una cláusula de revisión vinculada al Índice de Precios de Consumo (IPC).
En cuanto al teletrabajo, CCOO indicó que la dirección se compromete a respetar íntegramente el acuerdo vigente en el convenio. Respecto a las vacaciones, se fijarán dos semanas flexibles en el calendario anual de cada centro.
El preacuerdo también incluye el mantenimiento del personal de Espacio y de las condiciones actuales de movilidad en relación con el Proyecto Bromo, que prevé fusionar activos espaciales de Airbus, Thales y Leonardo para crear un líder aeroespacial europeo.
CCOO valoró positivamente el preacuerdo, al considerar que plasma todas las reivindicaciones de la plantilla recogidas en la propuesta aprobada por su afiliación. El sindicato anunció que promoverá un referéndum entre toda la plantilla para que los trabajadores decidan sobre la aplicación del acuerdo y sus condiciones.
El anuncio se produjo al término de una jornada en la que los sindicatos que secundan la huelga —SIPA, UGT, ATP, UTIL y CGT— realizaron una marcha desde el Ayuntamiento de Getafe hasta la Puerta Norte de la fábrica en el municipio madrileño, movilizando a aproximadamente 4.000 trabajadores.
La protesta se originó por la decisión unilateral de la compañía de incrementar los salarios un 3% en 2026 y un 2% en 2027, reducir a un solo día el teletrabajo (frente a los dos actuales), y por discrepancias en la asignación imperativa de vacaciones estivales y en la retirada de complementos de Incapacidad Temporal (IT).
