El economista Julio Gambina afirmó que el crecimiento de las exportaciones energéticas no se traduce en beneficios para la mayoría de la sociedad.
El economista Julio Gambina declaró que la mejora del balance energético argentino, impulsada por el crecimiento de las exportaciones de petróleo, no genera un impacto directo en la población general. En declaraciones a Canal E, Gambina señaló que el superávit energético es una novedad para el país, pero advirtió que no se traduce en un mayor bienestar para los hogares.
“El tema del petróleo es un tema muy delicado, de mucho interés porque para la Argentina es una novedad el superávit energético”, sostuvo Gambina. Según el economista, en el primer semestre de 2026, las exportaciones de crudo alcanzaron los 6.600 millones de dólares, con un superávit neto de 2.207 millones de dólares más que en 2025.
Gambina destacó que este cambio es relevante porque hasta 2023, a pesar de la operación de Vaca Muerta, el balance energético no reflejaba esa producción. “Ahora tenés un balance energético positivo”, indicó. Sin embargo, subrayó que las cifras macroeconómicas no se corresponden con la realidad de la población. “Son cifras que para la macroeconomía cierran, pero esto no impacta en la sociedad de a pie porque no es que esto derrame en la mayoría de la población”, afirmó.
El economista también cuestionó el destino de la rentabilidad generada por el sector energético. “No solo que no derrama por el incremento de los precios de los combustibles sino que en realidad esto como mucho acumula rentabilidad para las corporaciones transnacionales vinculada a la energía, principalmente el petróleo”, resaltó. Además, señaló que el crudo se ha convertido en el principal producto de exportación de Argentina, desplazando a la soja. “El dato interesante es que cuando vos mirás los 10 principales productos de exportación de la Argentina encabeza el crudo. No aparece en primer lugar la soja sino que aparece el crudo”, concluyó.
