Organizaciones del sector yerbatero misionero se reunirán con el gobernador Hugo Passalacqua para presentar un proyecto de ley que busca herramientas provinciales ante la crisis de ingresos y la desregulación nacional.
Productores, tareferos y cooperativas de Misiones solicitarán al gobernador Hugo Passalacqua que impulse una Ley de Emergencia Yerbatera ante la caída de los ingresos del sector primario y la falta de respuesta frente a la desregulación nacional, según informó la agencia NA.
Las organizaciones se reunirán el próximo jueves 30 de julio con el mandatario para entregarle el proyecto y reclamar herramientas provinciales que eviten el cierre de pequeñas explotaciones, la reducción de las cosechas y la pérdida de jornadas laborales.
La iniciativa fue preparada después de que el Gobierno nacional ratificara que no devolverá al Instituto Nacional de la Yerba Mate la facultad de fijar precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada. Esa atribución había sido eliminada por el DNU 70/2023.
Según NA, las entidades consideran agotadas las gestiones ante la Casa Rosada y sostienen que la Provincia conserva competencias para adoptar medidas transitorias de protección sobre su principal economía regional.
Un cálculo difundido por los productores ubicó en 473 pesos el costo de producir un kilogramo de hoja verde durante junio. En algunas zonas, señalaron pagos de apenas 170 pesos por kilo puesto en secadero, además de plazos que demoran la percepción del dinero y deterioran su valor. Las cifras corresponden a estimaciones sectoriales y deberán ser auditadas por el Ministerio del Agro.
Más del 85 por ciento de la producción argentina de hoja verde se concentra en Misiones. La cadena sostiene a miles de pequeños productores, trabajadores rurales, secaderos, cooperativas, transportistas y comercios, por lo que el deterioro se traslada a decenas de municipios.
Passalacqua cuestionó en reiteradas oportunidades la política nacional y sostuvo que un valor justo para el productor debía ser superior al fijado por el mercado. También promovió créditos y programas sectoriales.
El proyecto todavía no fue difundido en su versión definitiva. Sus impulsores adelantaron que buscará crear herramientas excepcionales y establecer referencias que reduzcan el desequilibrio entre productores e industrias. Corresponderá al Ejecutivo explicar cuáles de esas medidas puede aplicar legalmente, cuánto costarían y qué controles evitarán que los beneficios queden concentrados.
