El Tribunal de Magistrados de Westminster postergó la audiencia del exduque de York, prevista para el 29 de julio, hasta el 21 de diciembre por razones de salud mental del acusado.
El príncipe Andrés, exduque de York, debía declarar como presunta víctima de agresión el 29 de julio ante el Tribunal de Magistrados de Westminster. La audiencia fue aplazada hasta el 21 de diciembre por decisión del juez Paul Goldspring, quien alegó preocupación por la salud mental del acusado, Alex Jenkinson, de 39 años.
El incidente ocurrió el 6 de mayo, cuando Jenkinson presuntamente agredió al príncipe Andrés mientras paseaba a sus perros cerca de Marsh Farm, en los terrenos de Sandringham, donde reside desde que abandonó Royal Lodge por solicitud del rey Carlos III. Según fuentes citadas por The Telegraph, el duque solicitó recuperar la seguridad financiada públicamente que perdió tras su retiro de la vida institucional.
Jenkinson está en libertad bajo fianza y tiene prohibido acercarse a menos de 500 metros de propiedades reales como Sandringham, Buckingham, Balmoral, Windsor o Highgrove.
Paralelamente, la Corporación de la Ciudad de Londres inició el proceso para retirar al príncipe Andrés el título de Ciudadano Honorario de la Ciudad de Londres. La entidad le solicitó formalmente la renuncia voluntaria, pero ante la falta de respuesta elaboró un borrador jurídico para privarlo del derecho de voto, paso necesario para la destitución. El documento estará listo en octubre.
La ruptura de la convivencia con Sarah Ferguson también se produjo tras la desclasificación de los archivos de Jeffrey Epstein, que revelaron la amistad entre el magnate y la exduquesa de York. Ferguson se refugió en un chalet en Suiza prestado por su exnovio Paddy McNally, fallecido recientemente, y pasó un tiempo en la Clínica de Recuperación Paracelsus.
