La provincia de San Juan registró siete sismos de baja intensidad durante el fin de semana largo, según datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). Los movimientos tuvieron magnitudes entre 2,5 y 3,4 grados en la escala de Richter, sin reportes de daños materiales ni heridos.
La provincia de San Juan registró siete sismos de baja intensidad durante el fin de semana largo, según datos del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). Los movimientos tuvieron magnitudes entre 2,5 y 3,4 grados en la escala de Richter, sin reportes de daños materiales ni heridos.
Los epicentros se ubicaron principalmente en zonas cordilleranas, el departamento suroeste provincial y el cinturón precordillerano. Las profundidades variaron entre 10 y 120 kilómetros, clasificándose la mayoría como superficiales a moderados. La percepción fue de grado II a III en la Escala Mercalli Modificada, es decir, sentido levemente por personas en reposo o en edificios elevados.
Patricia Alvarado, ex directora ejecutiva e investigadora del INPRES, afirmó: “San Juan se ubica en la zona de mayor peligrosidad sísmica de la Argentina. La ocurrencia de sismos de baja magnitud es un proceso natural y continuo de liberación de energía a lo largo de las fallas activas de la Precordillera y la Cordillera Frontal”. También señaló que “el registro de estos eventos de magnitud menor a 4 grados demuestra la alta sensibilidad de nuestra red de monitoreo para detectar la dinámica tectónica permanente”.
Rodolfo García, director del INPRES e ingeniero, sostuvo: “La sismicidad es una realidad intrínseca de nuestra región. Lo fundamental ante eventos de baja o mediana magnitud no es enfocar la atención en el temor a la frecuencia de los temblores, sino mantener la vigencia de las normas de construcción sismorresistente”.
El organismo nacional mantiene el monitoreo las 24 horas a través de la Red Sísmica Nacional para registrar cualquier variación en los patrones de comportamiento de las estructuras geológicas locales.
