Guillermo Barros Schelotto y Julio Vaccari se enfrentaron tras el partido en Liniers. El encuentro, válido por la quinta fecha del Torneo Clausura, terminó con un empate que dejó incidentes fuera de la cancha.
Vélez y Defensa y Justicia empataron 1-1 este lunes en el estadio de Liniers por la quinta fecha del Torneo Clausura. El resultado quedó en segundo plano debido al altercado entre los entrenadores Guillermo Barros Schelotto y Julio Vaccari, ocurrido en el túnel de acceso a los vestuarios tras el pitazo final.
El partido comenzó con ventaja para el equipo local. Manu Lanzini marcó el primer gol. Defensa y Justicia igualó a los 11 minutos del complemento mediante un tanto de Leandro Fernández, cuyo remate se le escapó al arquero Tomás Marchiori.
Durante el segundo tiempo, se registró una discusión entre Vaccari y el cuerpo técnico de Vélez. El entrenador de Defensa y Justicia expresó: “Yo no te hablé. Es un maleducado, me dijo que cierre el orto”. Su ayudante de campo, Gastón Machín, intervino y señaló a una persona del staff local: “Vos armás el quilombo”. Vaccari continuó: “A mí no me faltés el respeto, a mí no me faltés el respeto”.
Tras el silbato final, Barros Schelotto se acercó a Vaccari en el túnel y lo tomó del cuello, lo que derivó en un intercambio de golpes. Jugadores y miembros de ambas delegaciones intervinieron para separarlos.
El futbolista Lanzini declaró: “Estoy igual de sorprendido, no vi nada, no sé lo que pasó. Son situaciones de un partido un poco picado, espero que quede acá nomás y listo”. Thiago Silvero agregó: “Traté de calmar las aguas, pero no vi nada”.
En conferencia de prensa, Vaccari dijo: “No sé qué pasó, no pasó nada, yo no me enteré de nada”. Luego sostuvo: “No pasó absolutamente nada, lo que pasa en un partido. Salís y te encontrás, cuando hay mucha gente parece que no se puede explicar nada. Absolutamente nada importante. Nada que contar. Un partido de fútbol, se terminó. Nos juntamos y se terminó”.
Barros Schelotto afirmó: “No pasó nada, discusión típica después de un partido caliente, nada importante, cosas que no debieran ocurrir, pero no son importantes ni tiene que ver con el juego mismo”. Añadió: “Hubo discusiones, empujones, la verdad es que uno está grande y no debiera prestarse a esa situación. Uno está nervioso y ansioso, de repente te equivocás o se equivocan con una palabra, pero hay que entender que quedó ahí, no pasó nada”.
El árbitro Nicolás Ramírez deberá presentar el informe del partido. A partir de ese documento, el Tribunal de Disciplina de la AFA evaluará si corresponde aplicar sanciones.
