Agricultores de Texas, California y Washington implementaron un sistema de ventiladores de 4,5 metros montados en torres para proteger sus cultivos de duraznos y otras frutas de invierno de las heladas tardías, según informó The Economic Times.
Agricultores de Texas, California y Washington, en Estados Unidos, implementaron un sistema de ventiladores de 4,5 metros montados en torres de nueve metros para proteger sus cultivos de duraznos y otras frutas de invierno de las heladas tardías, según informó The Economic Times.
La técnica consiste en instalar torres de nueve metros de alto con aspas de 4,5 metros de largo, separadas entre tres y cuatro hectáreas. Los ventiladores, que no superan los diez caballos de fuerza, no generan calor; su función es mezclar la capa de aire superior con la inferior, lo que eleva la temperatura cerca de las torres entre tres y cinco grados.
El origen de esta técnica se remonta a 2019, cuando la NASA detectó mediante imágenes satelitales que el invierno en Texas fue más templado que el anterior, con variaciones de temperatura de dos a siete grados. La investigación posterior reveló que los generadores eólicos instalados en los cultivos hacían circular el aire caliente de las capas altas hacia el suelo, donde la temperatura baja durante la noche.
Tras la puesta de sol, el suelo pierde calor hacia el cielo nocturno despejado y se enfría más rápido que el aire circundante; el aire frío, más denso, permanece cerca de la superficie. Los ventiladores antihielo penetran en la capa de aire superior y la mezclan con la más baja, evitando daños en los brotes.
En muchos campos de Texas se producen duraznos, arándanos, manzanas y moras, que requieren entre 400 y 1000 horas de frío para florecer en primavera. En 2026, algunos granjeros informaron a ABC que el nivel de cosecha fue menor al anterior, debido a que las horas de frío fueron inferiores a las de 2025, lo que acortó el período de descanso de los árboles frutales.
La NASA no confirmó que el uso de ventiladores antihielo caliente la superficie terrestre, sino que facilita la remoción del aire estancado en el suelo con el ya existente en la atmósfera superior.
