El libro de Pablo Fernández, que documenta fachadas de la ciudad, fue reconocido por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa fue impulsada por la diputada Bárbara Rossen.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró de Interés Cultural al libro “Buenos Aires Revelada. Fachadas de la ciudad cotidiana”, del autor Pablo Fernández. El reconocimiento fue impulsado por la diputada Bárbara Rossen y se formalizó en un acto realizado en el Salón Arturo Jauretche.
Durante la presentación, Fernández afirmó: “Todo libro es político”, en referencia a la frase del Indio Solari. “Tomo la frase del querido Indio Solari cuando cantaba que todo preso es político porque estoy convencido de que todo libro también lo es”, sostuvo.
La diputada Rossen, arquitecta, explicó que el libro “propone hacer algo que muchas veces olvidamos porque siempre estamos apurados y porque hay muchísimos estímulos: mirar la arquitectura de nuestra ciudad, recordarla, ponerle atención”. Además, señaló que “hay muchas [obras] que forman parte del paisaje de Buenos Aires y que hoy se encuentran en peligro porque muchas veces prevalece la renovación y la demolición por sobre la preservación”.
La arquitecta Mariana Quiroga, curadora del material y autora del prólogo junto con Natalia Kerbabian, definió el patrimonio urbano como un concepto amplio que incluye “desde firmas consagradas hasta la arquitectura anónima que no fue hecha por arquitectos o arquitectas, quizás, arquitectura criolla, arquitectura de las casas de nuestros abuelos, las casas chorizo y una gran cantidad de edificios que también forman esta ciudad hermosa”.
Quiroga informó que, a tres meses de finalizar la publicación, cuatro de las 110 obras fotografiadas “ya no están más entre nosotros o van a dejar de estarlo pronto y otras ya tienen cartel de demolición”. En ese sentido, consideró que el trabajo de Fernández “no solamente es un registro, sino que se está convirtiendo en uno de los pocos testimonios de la arquitectura que no está más”.
El autor, por su parte, expresó que “la defensa del patrimonio no es una mirada nostálgica hacia el pasado, sino una discusión urgente sobre el presente y el futuro”. Agregó que “una ciudad planificada debe equilibrar el desarrollo privado con el beneficio público, y esa planificación debe transformarse, definitivamente, en una política de Estado”.
El libro fue reeditado por segunda vez tras su lanzamiento en octubre de 2025 por Editorial Olivia. En el acto, Fernández recibió el diploma que acredita la declaración y manifestó su deseo de que su libro “y las imágenes que tantos de nosotros compartimos diariamente, sean una celebración de lo que fuimos capaces de salvar, y no el testimonio melancólico de lo que perdimos”.
