La nutricionista Erin Palinski-Wade recomendó interrumpir el consumo de cafeína unas 10 horas antes de acostarse y tomar jugo de cereza ácida para dormir mejor. Además, señaló que mantener estable la glucosa durante el día puede favorecer un descanso reparador por la noche.
La nutricionista Erin Palinski-Wade, dietista registrada y especialista certificada en atención de la diabetes, autora de The Sleepdemic Solution, explicó que los alimentos pueden influir en la calidad del sueño. En declaraciones difundidas por Fox News Digital, la profesional radicada en Nueva Jersey sostuvo que “los alimentos pueden afectar directamente tu capacidad para obtener un sueño de calidad cada noche”.
Palinski-Wade identificó el equilibrio del azúcar en sangre como un factor central para el descanso. Según explicó, mantener estables esos niveles durante el día podría prevenir caídas de energía por la tarde y contribuir a un descanso más profundo durante la noche.
La especialista advirtió que despertarse de madrugada y tener dificultades para volver a dormir no siempre responde al insomnio, sino que también puede estar relacionado con fluctuaciones en la glucosa. Para evitar esas variaciones, aconsejó combinar proteínas magras, carbohidratos de digestión lenta y grasas saludables tanto en las comidas principales como en los refrigerios.
Jugo de cereza ácida y melatonina
Entre las alternativas para favorecer el sueño, Palinski-Wade mencionó las cerezas ácidas o su jugo 100% natural. La experta señaló que estas frutas se encuentran entre los alimentos con mayor cantidad natural de melatonina y que poseen compuestos que ayudan a prolongar la presencia de esta hormona en el organismo.
Para personas con insomnio, recomendó beber entre 118 y 177 mililitros de jugo de cereza ácida 100% natural, o consumir aproximadamente un cuarto de taza de cerezas secas. Describió esta opción como “una herramienta realmente excelente para mejorar el sueño”.
Alimentos con antioxidantes
Los productos ricos en antioxidantes y compuestos antiinflamatorios también pueden contribuir al descanso. Palinski-Wade explicó que una mayor presencia de estas sustancias ayuda a lograr “un estado más reparador”. Entre las alternativas mencionó frutos secos, semillas, aceite de oliva y aguacates.
Cafeína y sueño
La especialista señaló que muchas personas consumen cafeína para compensar el cansancio después de una mala noche. Aunque sostuvo que una pequeña cantidad no representa necesariamente un problema, aconsejó observar cuánto se ingiere y a qué distancia del horario de descanso.
Palinski-Wade recordó que la cafeína es un estimulante y que los alimentos o bebidas con grandes cantidades vuelven “muy difícil” conciliar un sueño reparador cuando se consumen durante la tarde o cerca de la noche. Por ese motivo, aconsejó interrumpir su ingesta unas 10 horas antes de acostarse. Por ejemplo, una persona que duerme a las 23 horas debería evitar cafeína desde las 13 horas.
Consumo diario recomendado
Palinski-Wade situó la cantidad aconsejada en 300 miligramos diarios o menos. Una taza de café de unos 237 mililitros contiene aproximadamente 100 miligramos, por lo que ese límite equivale a cerca de tres tazas. Cuando la ingesta supera esa cantidad, la cafeína se convierte en un “factor estresante para nuestro cuerpo”, según la nutricionista.
En cambio, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) indica que hasta 400 miligramos diarios generalmente no se asocian con efectos negativos para la mayoría de los adultos. La tolerancia individual puede variar según medicamentos, condiciones de salud y sensibilidad a la sustancia.
Palinski-Wade señaló que una cantidad elevada de cafeína lleva al organismo a liberar hormonas del estrés, como cortisol y adrenalina, e incrementa la inflamación. La experta concluyó que la combinación entre el efecto estimulante y el proceso inflamatorio actúa en contra de un sueño de calidad.
